Emotiva despedida a Carmen y Pedro, farmacéuticos de un barrio de A Coruña que dejan el negocio después de 32 años: "Estamos en una nube"
Carmen y Pedro han decidido vender el negocio después de más de 30 años detrás del mostrador
La emocionante despedida de Cholo, el empleado de farmacia más veterano de A Coruña
A CoruñaAplausos, emoción y flores para despedir a Pedro y Carmen. Así se despedían este lunes en la plaza das Atochas, en A Coruña esta pareja de farmacéuticos, entre el cariño y la emoción, después de 32 años al frente de la farmacia, ubicada en el coruñés barrio de Monte Alto.
Clientes de toda la vida, familiares, amigos, todos quisieron estar presentes en este emotivo momento para despedir a los propietarios que tras algo más de 30 años ceden el testigo a una madre y una hija que les han comprado el negocio.
32 años cumplirían este próximo mes de julio detrás del mostrador, recuerda Carmen aún abrumada por las muestras de cariño: “estamos en una nube”. Pedro y Carmen, son socios, “no pareja, como algunos creen, pero nos llevamos muy bien, hemos aguantado todos estos años sin enfardarnos”, recuerda con cariño para quien le ha acompañado en esta aventura vital.
Días de muchas emociones
Carmen explica que ninguno de sus hijos, -ni de Carmen ni de Pedro- han estudiado farmacia y ahora han encontrado la oportunidad de venderle negocio a una farmacéutica: “Nos surgió la oportunidad y decidimos retirarnos”, explica Carmen, tras lo que define como “un subidón de emociones de todo tipo”.
“Llevamos muchos días de muchas emociones”, cuenta, “pero lo de ayer fue apoteósico” recuerda emocionada. Detrás del sencillo gesto, de la despedida entre aplausos y flores, a las puertas de la farmacia estaba Nathalie, la técnica de la farmacia, que seguirá trabajando con los nuevos propietarios y que ideó la sorpresa de la despedida avisando a gente que les quiere, “y que es una maravilla de chica” como señala Carmen.
"Aquí te cuentan todo, hasta lo que no le cuentan al médico", recuerda Carmen
En la emotiva despedida, a las puertas del negocio, no faltaron clientes de toda la vida, que casi son ya familia, y vecinos de la zona. “Somos una farmacia de barrio, nos conocemos todos, hemos pasado muchos años aquí, y hay mucha complicidad con los clientes” explica Carmen.
“Aquí te cuentan todo, hasta lo que no le cuentan al médico” confiesa desde el negocio, en pleno proceso de “traspaso de poder”. “Intentas ayudar en los temas médicos y hasta en lo familiar, en lo sentimental, en todo”, resume Carmen estos más de 30 años de recetas y también de “hacer barrio”. Donde cuidaron de la salud de sus vecinos y también los acompañaron.
Ahora Carmen y Pedro solo piensan en descansar, “al menos en no tener horarios, porque pasas aquí muchas horas al día” y de cara al futuro, lo dejan abierto: “ya luego ya iremos viendo”.