Animales

Instalados los primeros refugios para caballitos de mar en el Puerto de Vigo

Instaladas las estructuras en el puerto de Vigo que permitirán la colonización de unas 170 especies, entre ellas los caballitos de mar
Las primeras estructuras ya han sido colocadas frente al Observatorio Nautilos del puerto vigués. Autoridad Portuaria Vigo
Compartir

VigoLas primeras estructuras que acogerán a caballitos de mar, futuros residentes del puerto de Vigo, ya están instaladas en el puerto. Esta es una de las propuestas más llamativas dentro de esta iniciativa global del puerto vigués “Naturports”, que acaba de finalizar y de la que se han conocido los resultados. 

El proyecto HIPPO-REF, coordinado por Jorge Hernández, investigador del IIM-CSIC, consiste en la instalación de refugios artificiales en diversas zonas del puerto para fomentar el asentamiento de caballitos de mar. Las dos primeras estructuras ya se han instalado frente al Observatorio Nautilus, y ahora se espera que sean colonizadas por algas e invertebrados antes de ser ocupadas por sus futuros moradores, los caballitos de mar, una especie de gran valor ecológico de las que, en los últimos años, se han avistado hasta 15 ejemplares en el entorno del Puerto. 

PUEDE INTERESARTE

El Puerto de Vigo no es solo una enorme infraestructura costera, a donde llegan cada año miles de toneladas de pescado. 29.264 toneladas fueron descargadas en el 2025, y creciendo en el tráfico de mercancías, con más de cinco millones de toneladas. Además, el puerto pretende convertirse también en ejemplo de diversidad, y ser el nuevo hogar de unas 170 especies marinas, gracias al proyecto NaturPorts, una iniciativa pionera que busca que, en medio de entornos costeros como este, puedan convivir diferentes especies marinas, convirtiéndose en un motor de biodiversidad. 

En la ría de Vigo se han visto hasta 15 ejemplares de caballitos de mar en los últimos años
PUEDE INTERESARTE

Se busca la convivencia de la vida portuaria con un ecosistema marino

La iniciativa “Natursports” está cofinanciada por la Unión Europea a través del FEMPA, y busca ser un referente en la integración de Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN) dentro de entornos portuarios. El proyecto está coordinado por la Autoridad Portuaria de Vigo, en colaboración con la Universidad de Vigo, la Universidad de Oviedo y el CSIC, y ha demostrado en estos meses de trabajo e investigación que las infraestructuras costeras pueden ser motores de biodiversidad. 

"NaturPorts no es solo un proyecto de restauración; es la prueba de que el futuro de nuestros puertos pasa por una convivencia real y productiva con el ecosistema marino”, ha afirmado el responsable del puerto vigués Carlos Botana. Los responsables han afirmado que “es posible transformar superficies degradadas en enclaves de alto valor ecológico que, además, benefician directamente al sector pesquero", tal y como ha detallado Botana. 

El proyecto Naturposrts ha culminado la transfromación del puerto de Vigo en un "oasis de diversidad marina"

Praderas marinas en Bouzas y arrecifes rocosos

Dentro de la iniciativa, también se han recuperado zonas de praderas marinas en el área de Bouzas. Los investigadores han logrado la recuperación de 0,2 hectáreas de superficie de zostera, fundamentales para la fijación de carbono azul, o la mejora de la calidad del agua y la consiguiente creación de zonas de cría para especies de interés comercial. “Se ha alcanzado un grado de supervivencia de la zostera de entre el 72% y el 98%, lo que resulta de gran importancia, ya que es fuente de captación de CO2 y nitrógeno y la mejor forma de luchar contra la acidificación de los océanos”, según explican os investigadores del IIM-CSIC, Isabel Medina y Antón Salgado,. 

Otra de las propuestas a desarrollar es el programa piloto de arrecifes rocosos biométricos, coordinado por personal investigador del CIM, socio del proyecto. En este caso, fueron instalados en tres localizaciones, adaptando cada arrecife al entorno y asegurando que cumpliese su función ecológica desde el primer momento. 

Los resultados obtenidos destacan que, en apenas diez meses, las estructuras ya presentaban una alta colonización, incluyendo algas y diversos invertebrados como esponjas y ascidias, que posteriormente atrajeron a especies de mayor tamaño y valor comercial, como calamar, pulpo, centolla y nécora. Según afirma la técnica del proyecto, Rosalía Rodríguez, “después de recolectar todos los datos y de hacer los análisis, los resultados fueron un éxito, por lo que se puede afirmar que los arrecifes rocosos son una buena solución basada en la naturaleza para recuperar sistemas degradados por el ser humano”.