Rescatan a un perro que estaba abandonado por su dueña en una finca de Ribeira: "Se estaba muriendo ante nuestros ojos"

Desde Moura denunciaron el mal estado del animal, que pasada los días solo a la intemperie rodeado de suciedad
La entidad ha denunciado el caso a la Policía local y también a la antigua dueña, por vía penal
A Pobra do Caramiñal“Se está muriendo ante nuestros ojos y no podemos hacer nada más”. Así de duro arrancaba el llamamiento hecho hace este lunes por las responsables de la Protectora Moura de A Pobra, en A Coruña.
Pedían ayuda de manera desesperada para salvar a un perro que se encontraba en una situación extrema. Como contaron las responsables de la entidad, conocieron la historia de este animal hace algo más de un mes. Los vecinos de la zona les contaron que había un perro muy mayor, que pasaba los días solo, en una finca, dentro de una propiedad deshabitada, en la zona de Castiñeiras, en el concello de Ribeira.
Como ellas denunciaban, el perro “no sale de paseo, siempre está entre los muros de la propiedad”. Desde la protectora explican también que su propietaria no se preocupaba de alimentarlo, “ni de proporcionarle agua, pasan días, incluso semanas, sin que se acerquen para saber si sigue vivo o muerto, totalmente solo”. El animal no tenía siquiera un lugar donde poder refugiarse, “ni del sol no de la lluvia” y estaba lleno de garrapatas.
Desde la entidad solicitaron a las autoridades que mediaran para sacarlo de allí, a través de una cesión voluntaria, o en caso de que la dueña se negara, que se llevara a cabo un decomiso cautelar para salvaguardar la vida del animal.
Su vida “pendía de un hilo” tal y como denunciaron en las redes sociales ya que la justicia y "las administraciones suelen ser lentas en los procesos y este animal apenas tenía tiempo", contaban.
Ellas intentaban darle un final de vida digno y presentaron primero una denuncia en la Policía Local, y también ante la Guardia Civil, por vía penal, al ver que no encontraban una salida para el animal. La propietaria tampoco se lo puso fácil para que se lo llevaran, a pesar de la situación en la que estaba.
Pero las semanas pasaban y la solución no llegaba. Fue este lunes, cuando una vecina vio al animal y se percató de que ya no era capaz de levantarse sobre sus patas traseras, cuando saltó la alarma. “Se está muriendo ante nuestros ojos”, denunciaban desde la protectora, cuando decidieron contar su historia públicamente, y lanzar una petición en la plataforma de Change, para a través de la movilización social, encontrar una solución para el perro. "Era el último cartucho que nos quedaba”, cuentan, y en pocas horas llegaron a casi unas 600 personas a través de la plataforma.
Finalmente, la dueña cedió ante la presión y dejó que se lo llevaran de la finca
Ante el revuelo generado, finalmente la propietaria del animal, cedió y permitió que se lo llevaran de la finca. Iria Pérez, una de las voluntarias de Moura, lo recogió este martes, y se encontró un perro totalmente asustado, “el pobre no sabe que le está pasando” y rodeado de basura. El animal, al que han bautizado ya como Prince, convivía entre restos de bolsas, comida putrefacta e insectos. Tenía unos bidones que se rellenaban con el agua de la lluvia, cuando llovía y algunos vecinos de la zona le llevaban comida de vez en cuando. “Sin una gota de agua estos días de sol, y sin un cobijo donde resguardarse, el pobre animal no tiene más que un agujero en la tierra”, relataron.
Tras los trámites pertinentes, el perro se quedó en una clínica veterinaria, donde sigue ingresado para realizarle varias pruebas. ”Estaba bajo de temperatura, presentaba disnea y un problema cardíaco, cuentan desde Moura. Ahora “queda con calorcito y oxígeno, en las mejores manos”, a la espera que pueda estabilizarse pronto y tener un final de vida digno después de todo por lo que ha pasado.
"Con 14 años de vida, es un perro ya mayor”, cuentan, pero lo que le quede de vida, “queremos que pueda vivir en una casita y que tenga su camita para estar lo más cómodo posible”, han relatado. Una vida digna de un príncipe, después de todo lo que ha vivido hasta ahora.
