Polémica por los nuevos tubos colocados en las gárgolas del Hostal de los Reyes Católicos de Santiago: de “solución a las humedades” a “aberración patrimonial”

Las gárgolas lucen ahora con tubos para no dejar caer el agua en los balcones. Apatrigal
  • La razón de los tubos está en las humedades que provocaba la caída del agua de lluvia sobre los balcones

  • Las obras de reforma del Hostal fueron autorizadas por la Xunta de Galicia, responsable de patrimonio

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Santiago de Compostela La imagen llama la atención estos días a todo aquel que acostumbra a pasear por la compostelana Plaza del Obradoiro, en el kilómetro cero de Galicia. A un lado luce la catedral, y en el lateral el Hostal de los Reyes Católicos, establecimiento emblemático de la red de Paradores y que luce novedades, en medio de unas obras de reforma, que no dejan a nadie indiferente

Porque las gárgolas de piedra que presidían la parte superior tienen ahora unos canalones enormes saliendo de sus bocas. Unos grandes tubos metálicos de cobre, de enormes dimensiones, que alteran totalmente la imagen centenaria de los aliviaderos. 

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Casi cinco siglos, recuerdan los expertos en patrimonio, llevaba luciendo así el antiguo Hospital de peregrinos, ahora convertido en establecimiento de hostelería, con sus gárgolas de piedra desaguando de manera casi natural el agua de la lluvia, hasta llegar a la actualidad, cuando ha empezado a dar problemas el sistema tradicional. 

Se preguntan si no había otra solución mejor "en pleno sigo XXI"

Carlos Henrique Fernández Coto, presidente de Apatrigal reconoce la alarma social que ha despertado la curiosa nueva imagen de las gárgolas y se pregunta si no había otra solución “en pleno siglo XXI”, poniendo en sobre la mesa la posible alternativa de unos canalones ocultos.  "Las gárgolas fueron diseñadas con una intención y nos gustaría ver cómo sale el agua de un tubo metálico de medio metro”, advierten desde la asociación en defensa del patrimonio, y añaden que "es un elemento nuevo y que no imita a lo anterior". 

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Entre los vecinos compostelanos la nueva imagen de las gárgolas “intubadas” tampoco gusta. Desde la Asociación de Veciños Fonseca do Casco Histórico ya han criticado duramente esta actuación, calificándola de “aberración”, e instando a que se de marcha atrás. “Es un atentado contra nuestro patrimonio que además deshace el mensaje icónico de la fachada del Hostal dos reis Católicos", ha afirmado el portavoz de los vecinos Carlos Almuiña, quien ha insistido en sus críticas. “Es un auténtico desprecio a los valores artísticos y patrimoniales de la fachada”

 La razón de los tubos está en las humedades

Las razones de esta controvertida reforma están en el uso práctico de las gárgolas y su funcionalidad como aliviaderos del agua de lluvia. Según han explicado desde el Concello de Santiago, la evacuación de aguas de las gárgolas renacentistas no funcionaba bien desde que se hizo el balcón barroco del primer piso, ya que el agua vertía sobre el balcón, erosionándolo y llegando a afectar la fachada e incluso a los pavimentos del primer piso que absorbían la humedad. Unas humedades que han hecho que la imagen tradicional de la fachada del Hostal cambie con la presencia de los tubos. 

 El Concello de Santiago ha confirmado también que la solución adoptada en el Hostal de los Reyes Católicos estaba prevista en el Plan Director del Hostal y fue autorizada por la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural de la Xunta, que es organismo competente en este caso por tratarse de un Bien de Interés Cultural (BIC). El concello, como ha recordado el concejal de Urbanismo Iago Lestegás, no tiene delegada la autorización sectorial en los BIC. 

"La Dirección Xeral de Patrimonio Cultural autorizó el proyecto básico de ejecución de la intervención de las fachadas del Hostal, el Concello dio licencia, de acuerdo con esa autorización de la Dirección Xeral, y en esa resolución, de abril de 2024, dice que la colocación de esos elementos es necesaria por esta problemática de las humedades, pero también dice que la forma de colocación específica de esos elementos tendrá que estar recogida en un proyecto de restauración, que también autoriza la Dirección Xeral", ha expuesto el responsable de urbanismo local. 

De hecho, tal y como ha añadido Iago Lestegás, la licencia concedida por el Ayuntamiento "estaba también condicionada a que se presentase ese proyecto de restauración en la Xunta y que se autorizase por parte de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural ese proyecto de restauración". Por todo ello, el concejal de Urbanismo ha avanzado que pedirán a Patrimonio Cultural que confirme que ese proyecto de restauración se autorizó y que preveía "esta solución específica" que, ha insistido Lestegás, "responde a una problemática de humedades". Las conversaciones con Paradores, propietario del Hostal, ya están en marcha para buscar posibles alternativas. 

Lo curioso de la polémica es que es no es la primera vez que se ponen tubos a las gárgolas por este mismo motivo, para alejar los chorros de la fachada, algo que como ha confirmado el propio concejal, ya se hizo en la Catedral, a pocos metros del Hostal. Pero hasta ahora, habían pasado inadvertidas al estar menos a la vista que estas.