A Coruña

Patrimonio busca una solución estética para resolver la polémica de las gárgolas del Hostal de los Reyes Católicos de Santiago

Gárgolas con los nuevos tubos en el tejado del Hostal de los Reyes Católicos de Santiago. Apatrigal
Compartir

Santiago de CompostelaLa Xunta de Galicia prevé reunirse esta misma semana con el arquitecto encargado de las obras de rehabilitación del Hostal dos Reis Católicos, de Santiago de Compostela, para valorar una "fórmula mejor" en un intento de resolver la polémica generada con la instalación de los tubos metálicos en las gárgolas de la parte superior. 

Desde la Consellería de Cultura han reiterado que el gobierno central fue el encargado de realizar estas obras y que ellos autorizaron el proyecto con una serie de condicionantes. Concretamente, el informe, firmado por el subdirector xeral de Conservación e Restauración de Bens Culturais, Manuel María Chaín Pérez, con fecha del 13 de marzo de 2024, expone que el proyecto propone la colocación de lanzas metálicas prolongando las gárgolas existentes, aunque no determina de forma concreta la colocación de estas, ya que este aspecto debería de ser estudiado de forma específica. 

PUEDE INTERESARTE

De esta manera, se señala que para efectuar su colocación se deberían analizar varios aspectos, siendo el primero de ellos que la solución constructiva fuese compatible con la conservación pétrea original de las esculturas. 

PUEDE INTERESARTE

En este sentido, el informe incide en la importancia de tener en cuenta su composición, desde la perspectiva estética y de interpretación del elemento escultórico. Es decir, cómo se incorpora la lanza a la propia figura esculpida, prestando "especial atención" a aquellas que presentan diseños antropomórficos o zoomorfos. Asimismo, también incluye que se debería de buscar que estas lanzas no alterasen "de forma crítica" la lectura o interpretación de las formas esculpidas. 

La Xunta afirma que nunca recibieron los detalles de cómo se iban a colocar los tubos

Sin embargo, la Consellería de Cultura ha explicado que nunca recibieron la concreción ni detalles sobre la colocación de los tubos, denominados técnicamente en los informes como “lanzas”, en las gárgolas, por lo ahora, ante la polémica generada, se han puesto en contacto con el Gobierno central en busca de una solución estética. 

Con todo, esta semana, se producirá un encuentro con el arquitecto encargado de la obra, Fernando Cobos, para valorar una "fórmula mejor" para la evacuación de las aguas de lluvia. Como recuerdan dede Patrimonio, es la alteración formal de las gárgolas y no la alternativa técnica lo que, a juicio de la Xunta, obliga a forzar una modificación. 

 Una carta abierta desde la asociación en defensa del patrimonio

En los últimos días, desde la Asociación para a defensa do Patrimonio Cultural Galego, Apatrigal, han insistido en la crítica a la solución presentada para la obra, con una carta abierta, en la que reiteran que no se trata de una "discrepancia puntual" dentro del oficio, apuntando a que la discusión no está en la necesidad de evacuar el agua, sino en la forma en la que se decidió hacerlo” y califican a la obra de “no estar a la altura del lugar” en el que está ubicada. 

Recuerdan desde Apatrigal que en la emblemática praza do Obradoiro, cada piedra tiene su historia, y "cada elemento forma parte de un equilibrio extremadamente delicado e intervenir en él exige algo más que resolver un problema, exige comprende dónde se está actuando”. Así, insisten en que las gárgolas "son piezas que se integran en un discurso arquitectónico coherente", por lo que alterarlas con elementos ajenos "supone romper ese discurso" en un lugar que "no admite banalizaciones ni respuestas extravagantes". 

 Desde el concello de Santiago han reconocido en los últimos días que tampoco les agrada la solución adoptada, sumándose a las sonoras críticas expuestas también por parte de asociaciones vecinales. 

Turespaña, responsable del edificio, se ha defendido ante la polémica, recordando que el plan fue “discutido y aprobado con la Xunta, hemos ejecutado lo que decía el proyecto y creemos que es la mejor solución para proteger el edificio”. Ahora, las partes esperan poder encontrar otra fórmula para que el resultado no altere de una manera tan explícita la icónica y centenaria imagen del Hostal.