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El Tribunal Superior de Galicia investiga a un abogado por presentar un recurso con sentencias falsas atribuidas a la IA

El TSXG investiga a un abogado por el uso de IA en un recurso. EUROPA PRESS
  • El TSXG ha abierto una investigación a un abogado que presentó un recurso con numerosas referencias jurídicas inexistentes

  • Los magistrados consideran que el escrito pudo elaborarse con inteligencia artificial generativa sin una verificación posterior adecuada

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La irrupción de la inteligencia artificial en el ámbito jurídico ha abierto un nuevo frente en los tribunales. La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha acordado investigar a un abogado tras detectar que un recurso presentado ante el alto tribunal contenía numerosas referencias jurídicas inexistentes, citas incorrectas y resoluciones que nunca llegaron a dictarse.

Los magistrados consideran que el escrito podría haber sido elaborado con ayuda de herramientas de IA generativa sin una posterior comprobación de los datos, una práctica que, según advierten, puede tener consecuencias graves cuando se traslada a procedimientos judiciales.

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El tribunal detectó decenas de referencias inexistentes

El caso se originó a raíz de un recurso de suplicación presentado contra una sentencia relacionada con una solicitud de incapacidad laboral. Durante el análisis del documento, la Sala de lo Social comenzó a detectar irregularidades en las referencias legales utilizadas por el letrado para fundamentar su argumentación.

Según recoge la resolución judicial, el tribunal localizó hasta 24 citas problemáticas, entre ellas sentencias inexistentes, resoluciones atribuidas erróneamente a distintos tribunales y referencias que nada tenían que ver con el asunto discutido.

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Los magistrados destacan que muchas de esas citas estaban redactadas de forma aparentemente convincente y encajaban dentro de una argumentación coherente, lo que inicialmente podía hacer pensar que eran reales. Sin embargo, tras las comprobaciones oportunas, concluyeron que gran parte del material citado no existía o había sido alterado.

La resolución señala que el recurso contenía referencias ficticias, documentos inventados y extractos jurídicos imposibles de verificar. Por ello, la Sala ha decidido abrir una pieza separada para determinar si existió mala fe procesal por parte del abogado.

Sospechas de uso de inteligencia artificial sin supervisión

Uno de los aspectos que más llama la atención del caso es que el propio tribunal apunta a un posible uso de herramientas de inteligencia artificial generativa en la elaboración del recurso. Los magistrados describen una estructura de redacción que consideran compatible con los errores conocidos como "alucinaciones" de la IA, un fenómeno por el que sistemas automatizados generan respuestas aparentemente correctas pero basadas en información falsa o inexistente. Según el TSXG, el problema no sería tanto el uso de estas herramientas como la ausencia de una verificación posterior por parte del profesional responsable del escrito.

La resolución sostiene que un abogado tiene la obligación de comprobar la autenticidad de las fuentes jurídicas que emplea en sus recursos y que no puede trasladar al tribunal información generada automáticamente sin confirmar previamente su existencia y exactitud.

Un aviso para el sector jurídico

El caso llega en un momento en el que la inteligencia artificial empieza a incorporarse de forma progresiva a despachos, juzgados y administraciones públicas. Herramientas capaces de resumir jurisprudencia, redactar borradores o localizar normativa se utilizan cada vez con más frecuencia, aunque los expertos insisten en que siempre requieren supervisión humana.

De hecho, el propio Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha emitido recomendaciones sobre el uso de sistemas de IA en el ámbito judicial. Entre otros principios, establece que cualquier documento elaborado con apoyo tecnológico debe estar sometido a un control humano efectivo antes de incorporarse a un procedimiento.

Los magistrados gallegos consideran que los errores detectados no pueden calificarse como simples "descuidos aislados". A su juicio, la reiteración de referencias falsas revela una actuación que podría exceder la mera negligencia profesional.