Los agentes realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar al pequeño, que se había golpeado en la cabeza y no respiraba
La actuación exitosa de emergencia tuvo lugar en un domicilio del barrio vigués de Lavadores y la familia agradeció a los policías
VigoComo ya ocurrió en febrero en Alicante, recientemente dos policías salvaron la vida a Hugo, un niño de tres años que se desvaneció y quedó inconsciente cuando se encontraba en una vivienda de Vigo (Pontevedra).
En concreto, la "situación crítica" que vivieron sus padres tuvo lugar en un domicilio del barrio de Lavadores, según ha detallado la Policía Nacional este 22 de junio.
El 091 recibió primero una llamada de emergencia en la que una mujer pedía ayuda urgente, ya que "estaba perdiendo a su hijo", tal y como aseguró por teléfono. Necesitaba una ambulancia.
Golpe en la cabeza y dificultades para respirar
Explicó que su pequeño se había desvanecido de repente, como consecuencia se había golpeado en la cabeza y presentaba dificultades respiratorias. De inmediato, se dio aviso a una patrulla policial.
La más cercana, que prestaba servicio en las inmediaciones del lugar, acudió rápidamente allí para comprobar que el menor presentaba cianosis (aspecto azulado o morado por la falta de oxígeno).
Su respiración era extremadamente débil, pero pronto dejó de respirar por completo y el binomio policial no dudó en actuar con decisión. Realizaron las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP).

Así consiguieron que el niño vomitara, rompiera a llorar y recuperara el aliento, mientras llegaban a la casa los sanitarios que ya lo atendieron para estabilizarlo. Fue evacuado al Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo.
Posterior visita sorpresa a Hugo
La actuación de los agentes no terminó ahí, ya que posteriormente despejaron por carretera el camino delante de la ambulancia para que pudiese llegar antes al centro hospitalario, pues había mucho tráfico.
Varias patrullas colaboraron en cortes de circulación para que en poco tiempo, Hugo estuviese en manos de los médicos. Después de evolucionar favorablemente y recuperarse, allí recibió la visita sorpresa de quienes lo salvaron.
Los dos agentes le entregaron unos regalos de la Policía Nacional, como una gorra con el logo del Cuerpo. Además de preguntarle cómo estaba, a lo que él respondía que "bien".

