Música

Alarma en las orquestas gallegas por su desaparición acelerada: “Si no se actúa, en cuatro años podrían quedar la mitad”

Las orquestas gallegas reclaman medidas para frenar una crisis que amenaza a la verbena tradicional. TELECINCO.ES
  • Dani Dopazo, director de La Oca Band y miembro de la directiva de OTAVI, denuncia la falta de apoyo institucional, el aumento de costes y los cambios sociales que están poniendo contra las cuerdas al sector

  • La entidad propone crear un sello de calidad para identificar a las orquestas que actúan en directo y ayudas ligadas a su contratación, no a las empresas

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La imagen de una Galicia repleta de grandes orquestas y verbenas multitudinarias dista mucho de la realidad que vive actualmente el sector. Detrás de los espectáculos más conocidos, las formaciones medianas y pequeñas afrontan una situación cada vez más complicada marcada por el aumento de costes, la reducción de contrataciones, la despoblación del rural y la falta de relevo generacional.

Así lo denuncia la Asociación de Orquestas Tradicionalistas ao Vivo (OTAVI), que agrupa a buena parte de las formaciones gallegas que mantienen la música en directo como seña de identidad. Entre sus representantes se encuentra Dani Dopazo, director e integrante de La Oca Band, quien advierte de que el sector atraviesa una crisis silenciosa que amenaza la continuidad de muchas agrupaciones.

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De más de 160 orquestas a menos de 50

Según explica Dopazo, la transformación ha sido radical en apenas una década y media. A comienzo de 2010 existían entre 160 y 170 orquestas profesionales funcionando de manera estable en Galicia. Sin embargo, la crisis económica, los cambios normativos y el incremento de los costes empresariales provocaron una reducción constante del número de agrupaciones.

La situación se agravó tras la pandemia. OTAVI realizó un estudio el año pasado para conocer cuántas orquestas que actúan realmente en directo seguían operando en la comunidad y el resultado fue contundente: apenas quedaban 47. “El año pasado contamos 47 y en este tiempo desaparecieron dos más”, señala Dopazo, que considera que el proceso continúa sin que se hayan adoptado medidas efectivas para frenarlo.

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Las orquestas medianas, las más amenazadas

El responsable de La Oca Band sostiene que las grandes referencias de la verbena gallega seguirán teniendo capacidad para mantenerse, pero alerta de la situación de las orquestas medianas, que son precisamente las que sostienen buena parte de las fiestas populares.

A su juicio, el mercado está favoreciendo formatos más reducidos, con menos músicos sobre el escenario y un mayor peso de las bases grabadas. Mientras tanto, las agrupaciones que mantienen plantillas amplias, con músicos, cantantes, técnicos de sonido, iluminación y montaje, encuentran cada vez más dificultades para ser rentables.

Menos fiestas y más trabas para organizarlas

Entre los factores que explican esta situación, desde OTAVI apuntan a la despoblación del rural gallego. Menos vecinos implica menos recaudación para las comisiones de fiestas y también menos personas dispuestas a asumir la organización de los festejos.

A ello se suman las exigencias administrativas. Dopazo considera que muchas celebraciones pequeñas deben afrontar requisitos similares a los de eventos de gran formato, algo que termina complicando la celebración de fiestas tradicionales.

Además, destaca otro cambio que ha alterado el funcionamiento histórico del sector: la concentración de las fiestas en los fines de semana. Antes, las celebraciones se realizaban coincidiendo con la festividad del patrón de cada localidad. Ahora muchas se trasladan al sábado para facilitar la asistencia de los vecinos. El resultado es que las orquestas trabajan menos días al año. “Antes una orquesta podía actuar 140 días; ahora muchas apenas llegan a 80”, resume Dopazo, y con eso, es difícil que con lo que recaudan puedan vivir el resto del año, durante la temporada baja.

La falta de relevo y el cambio de hábitos

Otro de los aspectos que más preocupa al sector es la evolución del consumo cultural entre las nuevas generaciones. Considera que la música en directo ha perdido protagonismo frente a formatos más tecnológicos y automatizados. “El problema no es sólo de Galicia, es algo generalizado”, sostiene el músico, que lleva vinculado profesionalmente a la verbena desde los años setenta y asegura que el fenómeno también se percibe fuera de la comunidad.

Un sello de calidad para proteger la música en directo

Ante este escenario, OTAVI reclama medidas específicas para preservar las orquestas que mantienen actuaciones completamente en directo. La principal propuesta pasa por crear un sello de calidad que permita identificar claramente qué formaciones cuentan con músicos profesionales sobre el escenario y cuáles utilizan otros formatos. Según la asociación, el objetivo no es limitar la competencia, sino ofrecer transparencia a quienes contratan espectáculos para sus fiestas.

Además, la organización plantea que cualquier apoyo público se dirija a facilitar la contratación por parte de las comisiones de fiestas, mediante incentivos o ayudas específicas, en lugar de subvenciones directas para las propias empresas.

“Todo son buenas palabras, pero acciones no hay”

Dopazo asegura que la asociación ha trasladado estas propuestas a distintas administraciones durante los últimos años, aunque lamenta que, hasta el momento, no se hayan traducido en medidas concretas. “Todo son buenas palabras, pero acciones, cero”, resume el representante de OTAVI.

La preocupación del sector va más allá de una cuestión empresarial. Para sus integrantes, la desaparición progresiva de las orquestas supone también una pérdida cultural para Galicia, donde la verbena continúa siendo uno de los principales puntos de encuentro social en cientos de municipios cada verano. Si la tendencia actual continúa, advierten, el número de formaciones podría reducirse drásticamente en los próximos años.