Diego Suárez y Pablo Rivas han creado la web Compipiso para ayudar a los jóvenes a buscar vivienda de estudiantes
La novedad de esta herramienta es que tiene en cuenta las particularidades de cada usuario para buscar compañero de piso
En ciudades universitarias como Santiago de Compostela, buscar piso se convierte cada verano en una especie de “juegos del hambre” en versión estudiantil en la que sólo ganan unos pocos y suelen ser los arrendatarios. Cada año por estas fechas las calles se llenan de estudiantes llegados de toda Galicia (e incluso de fuera del país) que desfilan en grupos de tres y de cuatro en busca de una vivienda para el curso escolar, con una ilusión que se va difuminando conforme pasan los días al ver que lo poco que hay casi no reúne los requisitos mínimos de habitabilidad y la decisión se torna en: “O esto o nada”.
Ante este panorama desolador que solo puede ir a peor (al haber alertado los representantes de sector inmobiliario de que un centenar de pisos en la capital quedarán fuera del mercado), dos jóvenes ingenieros informáticos compostelanos: Diego Suárez y Pablo Rivas, han diseñado y creado una práctica herramienta con la que ayudar a los jóvenes a los que el boca a boca o las redes sociales no les han servido en su labor de buscar vivienda. Se trata de la web Compipiso, que permite poner en contacto a personas que buscan piso o habitaciones con aquellas que disponen de algo para alquilar, tratando de hacer encajar los requisitos que exigen los primeros y los segundos.
Hacer “match” a la hora de convivir
Con una interfaz muy intuitiva y visualmente muy limpia y atractiva, Compipiso invita a crear un perfil contando quien eres y qué tipo de convivencia encaja contigo para, posteriormente, publicar la búsqueda o la habitación y entrar en contacto con otras personas que buscan u ofrecen algo que se adapte a ti.
“La idea surgió hace unos años cuando nos dimos cuenta que Santiago parecía una jungla a la hora de buscar piso para estudiantes”, comenta Diego en tono de humor refiriéndose a compañeros que en ese momento necesitaban “algo” para vivir en la capital gallega. Pero el proyecto no se materializaría hasta hace apenas unas semanas, después de meses de mucho agobio, “sobre todo al final”, confiesan. Con todo, y con las prisas por llegar para su estreno en junio, Diego asegura que ya “llegamos tarde porque aquí (en Santiago) se suele empezar a buscar ya en abril”, detalla, pero eso no ha evitado que su escalada haya sido meteórica.
Los dos ingenieros, que sacaron tiempo de debajo de las piedras para poder compatibilizar sus trabajos como ingenieros informáticos con el proyecto, se percataron de que, aunque existen multitud de herramientas online para buscar piso, los más jóvenes utilizan mayoritariamente el boca a boca y las redes sociales así que la utilidad de una interfaz así era necesaria: “Le veíamos potencial”, declara, ya que permite adaptarse al presupuesto de cada uno y, sobre todo, a las necesidades particulares de cada usuario.

Y parece que no iban desencaminados ya que sospechan (aunque que no pueden saberlo a ciencia cierta porque comprobarlo rozaría el delito al vulnerar la ley de protección de datos) que ya se han dado los primeros “matchs”: "Podemos saber que hay chats y publicaciones que ya se han borrado, lo que significa que puede ser que ya hayan contactado con éxito", asegura Diego.
El ingeniero añade que aunque había otras webs similares en el mercado, “lo que diferencia a Compipiso de las demás herramientas para buscar vivienda es que permite delimitar con quién te gustaría vivir, aportando una descripción sobre ti para llegar a compañeros más afines, es decir, un lado humano que no había hasta ahora en el mercado”, y según sus creadores es la clave del éxito de la aplicación.
El foco en la convivencia
Otro valor añadido al trabajo de los dos gallegos es que el proyecto apuesta por un lenguaje cercano y una imagen actual que conecta mejor con el público joven. Más allá de la ubicación del piso o el precio, la plataforma pone el foco en la convivencia, con filtros sobre hábitos de limpieza, ruido, fiestas, si se fuma, se tienen mascotas o se vive en pareja. Aunque todavía está dando sus primeros pasos, sus creadores aseguran que ya ha servido para que algunos usuarios encuentren piso o compañeros de piso y se haya probado fuera de Compostela, pese a que las acciones de márketing se han limitado a esta ciudad.
Otro punto a favor de Compipiso es que la plataforma se ha diseñado pensando en el móvil, desde donde accede la mayoría de usuarios, con una interfaz sencilla, gratuita y un chat integrado para agilizar el contacto que no ha hecho más que empezar su rápido despegue en las ciudades universitarias del país.

