La conmovedora historia del peluche perdido que tiene en vilo a Nico y a su familia en A Coruña: “Pérez hizo Pumba y salió disparado”

La familia gallega lleva días buscando el muñeco de su hijo, de dos años y siete meses: “Cuando se pone en modo rabieta, Pérez es su calma”
Ana, la madre, explica que han pedido ayuda a Policía Local, bomberos, Protección Civil y objetos perdidos, pero el peluche sigue sin aparecer
Para muchos niños pequeños, un peluche no es simplemente un juguete, sino que es, en muchas ocasiones, ese objeto de valor incalculable que les acompaña para dormir, que les tranquiliza cuando tienen miedo o que se convierte en un refugio cuando llega una rabieta. Por eso, cuando desaparece, el disgusto puede ser mucho mayor de lo que los adultos podemos llegar a imaginarnos.
Eso es precisamente lo que está viviendo Nico, un niño de dos años y siete meses de A Coruña que lleva días sin su inseparable Pérez. Su familia lo ha buscado por tierra, mar y redes sociales, pero el peluche todavía no ha aparecido.
Ana, la madre del pequeño, cuenta a Informativos Telecinco que toda la familia se ha volcado en la búsqueda. Incluso sus sobrinos, que viven en Madrid pero pasan buena parte del verano en A Coruña, se han convertido en improvisados detectives para intentar encontrarlo. “Pérez no ha aparecido”, lamenta Ana. La búsqueda ha llegado a las redes sociales e incluso a la radio, pero por el momento nadie ha dado con el peluche: “La verdad que lo estamos intentando un montón”, explica.
Una ciudad llena especialmente llena estos días
Encontrar a Pérez no está siendo fácil. La familia cree que pudo perderse durante uno de los paseos del pequeño con sus abuelos, en unos días en los que A Coruña está especialmente concurrida. El propio Nico tiene su particular explicación para la desaparición. Según cuenta Ana, el pequeño dice que Pérez “hizo Pumba y salió disparado" sin que sus abuelos, que estaban paseando con él, se dieran cuenta de que se había quedado atrás.
“Hay mucho crucero estos días y, bueno, con el eclipse y el partido hoy del Teresa Herrera, la ciudad está a tope”, explica Ana. Han recorrido los lugares en los que creen que pudo desaparecer y han preguntado en distintos servicios. Policía Local, objetos perdidos, bomberos y Protección Civil ya conocen la historia de Pérez y “ya no se me ocurren más opciones”, reconoce la madre.

Pérez no es un peluche cualquiera
La familia sabe que para encontrarlo necesita que alguien lo reconozca. Por eso ha difundido fotografías del peluche en redes sociales. Pero las imágenes también permiten entender por qué recuperar a Pérez es tan importante para Nico: “Mi niño es un pequeño terremoto lleno de energía y, cuando se pone en modo rabieta, Pérez es su calma”, cuenta Ana.
El peluche tiene además un papel fundamental a la hora de dormir. Nico suele frotarse la mano de Pérez contra el ojo y chuparla hasta quedarse dormido. Una costumbre que explica también el aspecto de algunas de las fotografías que la familia ha compartido en las que aparece tendido al sol tras sus múltiples lavados y secados.
No es difícil imaginar entonces el vacío que ha dejado el muñeco en la rutina del pequeño de la casa. Pérez no era solo su compañero de juegos: era parte de sus rituales y una fuente de tranquilidad.

Han intentado comprar otro, pero también ha sido imposible
Ante la posibilidad de no encontrarlo, la familia ha buscado una solución alternativa: comprar otro peluche idéntico, pero tampoco ha habido suerte con este plan B.
Ana explica que han localizado el mismo modelo en Carrefour Francia, donde lo habían adquirido, aunque actualmente está agotado. Han buscado en otros lugares, pero los ejemplares que han encontrado no son exactamente iguales: “El resto podrían ser primos”, bromea la madre.
El problema es que, para Nico, probablemente no sea tan sencillo sustituir a Pérez por otro muñeco parecido. El vínculo con un objeto de apego se construye a través de la rutina, el contacto y la familiaridad, precisamente lo que convierte a ese peluche concreto en especial para él. Por eso es tan importante para la familia mantener la esperanza de recuperarlo.

Una búsqueda familiar que no se detiene
Mientras tanto, la operación Pérez continúa. Han buscado y buscado todos, incluidos los familiares que se han sumado a la misión desde Madrid. También han difundido un cartel por redes sociales con la fotografía del peluche y la petición de ayuda. Cualquier persona que pueda haberlo encontrado o que recuerde haberlo visto tiene ahora la posibilidad de devolverlo a casa y como recompensa obtienen, según apuntan, "un niño feliz y el karma", bromean.
Ana reconoce que, después de haber recurrido a tantos servicios y haber recorrido tantos lugares, ya no sabe muy bien qué más hacer, aunque sí tiene claro lo que significaría encontrarlo: “Si aparece, sería algo maravilloso”. La familia confía ahora en que, entre los miles de personas que estos días pasan por A Coruña, alguien se haya cruzado con Pérez y pueda reconocerlo. Porque después de tantas llamadas y búsquedas, todavía queda un poco de esperanza para esta familia con un sentido del humor envidiable.
