El calor frena el inicio de la temporada del jabalí en Galicia: los cazadores retrasan las batidas para proteger a sus perros
Las altas temperaturas obligan a numerosas cuadrillas del interior de Pontevedra y A Coruña a retrasar el inicio de la temporada del jabalí
Mientras, en Lugo y Ourense los cazadores ya han salido al monte adaptando los horarios a las horas más frescas
El pasado domingo la Xunta activó en Galicia una alerta de nivel rojo en un total de 67 municipios, en los que se superaron los 30 grados. En este contexto, las altas temperaturas también han condicionado el inicio de la temporada de caza del jabalí: muchas cuadrillas han decidido esperar antes de salir al monte para evitar que sus perros sufran un golpe de calor.
Aunque Galicia mantiene activa la emergencia cinegética en aquellas zonas donde la elevada presencia de jabalíes provoca daños en cultivos o supone un riesgo para la circulación, el calendario oficial fijaba para el 15 de agosto el comienzo de la temporada de caza mayor de esta especie.
El pistoletazo de salida llegó, por tanto, este fin de semana, pero lo hizo con una participación desigual. En buena parte del interior de Pontevedra y en algunas zonas de Santiago, los cazadores prefirieron guardar las escopetas y, sobre todo, proteger a sus perros del calor a la espera de que bajen los termómetros.
“Entre estas temperaturas y que los perros no están en forma a estas alturas del año, lo único que puedes conseguir es que les dé un golpe de calor”, explica Bárbara Fontán, integrante de una cuadrilla de A Lama, en Pontevedra a una cabecera local.
“Algún año murió algún perro de golpe de calor”
El bienestar de los animales se ha convertido en la principal razón para retrasar las primeras batidas. Los perros son fundamentales en este tipo de caza y deben recorrer largas distancias por terrenos de monte, una actividad especialmente exigente cuando las temperaturas son elevadas. Luis García Bello, cazador de A Peregrina y presidente de Aproca Noroeste, confirma que en su zona todavía no han comenzado a salir porque "hace demasiado calor para soltar a los perros".
No es una precaución menor: “Algún año murió algún perro de golpe de calor y desde entonces somos más cautos”, explica en la prensa local. En A Lama, la cuadrilla de Fontán también ha optado por retrasar el comienzo. La intención es esperar al próximo fin de semana o, como máximo, al siguiente, cuando las condiciones meteorológicas sean más favorables. Por su parte, en los tecores de Paraveche, en Santiago, tienen previsto comenzar el próximo fin de semana, mientras que en Castromaior-A Gracia, por ahora, tampoco se han puesto fecha. La temporada, por tanto, ha arrancado de forma mucho más escalonada de lo habitual en la comunidad.
En el norte de Lugo, el calor no impide salir
La situación cambia radicalmente según el punto de la geografía gallega en el que nos encontremos. Así, en la costa de Lugo, donde las temperaturas fueron mucho más moderadas durante el fin de semana, las cuadrillas sí salieron al monte y es algo que los agricultores agradecen ya que la presencia de jabalíes preocupa especialmente por los daños que ocasionan en los cultivos. Precisamente esta problemática es una de las razones por las que la Xunta mantiene la declaración de emergencia cinegética en determinados puntos del territorio. También hubo actividad en zonas de A Terra Chá, A Ulloa, Eume y Ortegal, aunque en algunas cuadrillas la jornada estuvo dedicada al corzo.
En la provincia de Ourense, las altas temperaturas tampoco han impedido por completo el inicio de la temporada. La solución ha sido cambiar los horarios, concentrando la actividad durante las primeras horas del día, aproximadamente entre las 7:30 y las 11:30 horas.
Una temporada marcada por el termómetro
El jabalí vuelve así a protagonizar una temporada cinegética que arranca con una circunstancia poco habitual: son los termómetros, y no la cantidad de ejemplares, los que están marcando el ritmo de las batidas.
Con abundancia de jabalíes en algunas zonas y una creciente preocupación por los daños agrícolas, los cazadores tendrán que esperar en muchos puntos a que las temperaturas permitan volver al monte con sus perros sin ponerlos en riesgo. En otras áreas, mientras tanto, la temporada ya ha comenzado y las primeras jornadas dejan una conclusión clara: hay que abatir jabalíes, pero el calor obliga a cambiar la forma y el momento de salir a buscarlos.