Los vecinos de Ons reivindican el derecho a celebrar su fiesta patronal: “Nuestros mayores están muy enfadados”
Los vecinos de Ons reclaman poder celebrar la verbena de San Xaquín, una tradición de más de 200 años que este año no ha sido autorizada por el Parque Nacional Illas Atlánticas
María José Pérez, presidenta de la Asociación de Vecinos, defiende que se trata de una celebración pequeña y denuncia que la prohibición llega mientras la isla recibe alrededor de 1.500 visitantes diarios en verano
Los vecinos de la isla de Ons, en Pontevedra, llevan días intentando que el Parque Nacional Illas Atlánticas dé marcha atrás y les permita celebrar la verbena de San Xaquín, prevista para el próximo sábado, después de haber recibido una negativa de la entidad, rehusando su derecho a ensalzar a su Patrón. La fiesta, que los isleños aseguran que forma parte de la tradición de Ons desde hace más de 200 años, ha sido vetada este año por la normativa que regula el espacio protegido.
La controversia se centra en la aplicación del PRUX, que establece restricciones sobre la contaminación acústica y la utilización de sistemas de amplificación. Desde la dirección del Parque Nacional se ha defendido que las actividades musicales pueden generar un impacto acústico incompatible con la protección del espacio natural.
Hemos hablado con María José Pérez, presidenta de la Asociación de Vecinos de Ons, que nos ha explicado su reivindicación y el malestar que existe entre los habitantes de la isla, quien asegura que no entienden que se pueda impedir una celebración vinculada a la comunidad local mientras cada día llegan miles de visitantes a disfrutar de sus playas y espacios naturales.
“Es nuestra fiesta”, insiste María José, “una fiesta en la que como mucho viene un trío de músicos a amenizar la jornada y un muchacho con una mesa de mezclas en el descanso”. Para los vecinos, la prohibición de la verbena no es una cuestión menor ni una simple disputa administrativa: supone impedirles mantener una tradición que, según explican, han celebrado durante generaciones.
Los organizadores solicitaron en julio los permisos correspondientes a la Xunta y al Parque Nacional. La respuesta negativa llegó el pasado viernes, apenas una semana antes de la celebración. El argumento es que el PRUX, el plan que regula los usos de la isla, establece restricciones sobre la utilización de megafonía.
La fiesta sí pudo celebrarse en años anteriores y únicamente se suspendió el año pasado por unas obras. Ahora los vecinos temen que una tradición que consideran parte de su identidad termine desapareciendo por las restricciones derivadas de la protección del espacio natural, tal y como reclaman en redes sociales.
“Nuestros mayores están muy enfadados”
María José explica a Informativos Telecinco que detrás de la reivindicación hay también una petición de sus familiares más mayores: “Han sido nuestros padres y abuelos los que nos han pedido que reivindiquemos nuestro derecho a celebrar nuestras fiestas patronales”, cuenta. Al fin y al cabo, explica "los jóvenes podemos ir a otras verbenas o salir de vez en cuando pero para ellos es de las pocas fiestas a las que pueden acudir y además es su fiesta", añade.
La celebración de San Xaquín está prevista para el próximo sábado, 22 de agosto. Los vecinos defienden que se trata de una fiesta de dimensiones reducidas: actualmente reúne a unas 300 personas y la procesión puede alcanzar alrededor de 500, nada que justifique su cancelación, “cuando la isla soporta la visita de unas 1.500 personas diarias en verano”, explica María José.
Esperan una respuesta antes de volver a movilizarse
Por ahora, los vecinos, que ya se han movilizado para hacer público su descontento vetando la entrada al turismo, han optado por esperar para organizar nuevas movilizaciones. La protesta del pasado domingo, cuando un grupo de vecinos recibió en el muelle a los primeros visitantes con camisetas negras y pancartas, fue precisamente una llamada de atención. "Se os veciños non poden facer festa, non hai festa para ninguén", podía leerse en los carteles. Pero muchos trabajan fuera de la isla durante la semana y no tienen previsto organizar nuevas protestas de inmediato. El miércoles será una fecha clave, aseguran, para decidir los siguientes pasos, a la espera de la respuesta de la Consellería de Medio Ambiente a un escrito del Concello de Bueu reivindicando su derecho a la celebración de su Patrón. “Confiamos en que haya alguien con un poco de humanidad y sentido común y pueda celebrarse”, señala María José.
Los vecinos aseguran que no cuestionan la necesidad de proteger Ons, pero sí consideran que esa protección debe ser compatible con la vida de quienes residen allí: “Es una fiesta patronal que forma parte de la cultura y la tradición de nuestra isla”, reivindica María José.
La protesta del pasado domingo fue su primera respuesta pública al veto y no descartan nuevas acciones. Ahora esperan que las administraciones reconsideren su decisión antes de que llegue el sábado. “No es un capricho, es nuestro derecho”, resume María José.