El Combo Dominicano vivió un momento de máxima tensión al quedar uno de sus camiones atrapado en una carretera de Trives
Con 25 actuaciones previstas en agosto, la orquesta no se detuvo y actuó en Aranga sin su vestuario, con instrumentos prestados y un escenario cedido
La complicada orografía gallega y las estrechas carreteras que atraviesan algunas zonas de montaña en la comunidad obligan a las grandes orquestas a enfrentarse cada verano a maniobras que no siempre salen como estaba previsto. El Combo Dominicano lo comprobó de primera mano en Trives, donde uno de sus camiones quedó atrapado en una curva cuando se dirigía a su siguiente actuación. Pero contra todo pronóstico, ni siquiera este contratiempo, que durante casi 24 horas hizo temer por el camión y todo lo que trasportaba, consiguió detener a una formación que sólo en agosto tiene contratados 25 espectáculos.
“Ayer fue un susto bueno”, reconocía Cirano Núñez, pianista y director de El Combo Dominicano este miércoles con el susto todavía en el cuerpo y tras haber actuado de manera casi improvisada en la localidad coruñesa de Aranga: “Tuvimos que actuar sin vestuario, con instrumentos prestados y en otro escenario, pero actuamos”. El momento más delicado llegó, añade, al comprobar el lugar en el que había quedado atrapado el vehículo: “Ver aquellas fotos y el entorno donde estaba…”.
La orquesta acababa de actuar en las fiestas de San Lourenzo, en Trives, y emprendía después el desplazamiento hacia Aranga (A Coruña). Pero el viaje se complicó en el entorno del mirador de Pontenovo, en la carretera que conecta Trives con Montefurado. Uno de los tráileres quedó encajonado en una curva especialmente estrecha y el segundo, que circulaba detrás, tampoco pudo avanzar.
El miedo a perder mucho más que un camión
La preocupación no era únicamente por conseguir sacar el vehículo de allí. Los tráileres son el corazón logístico de una orquesta: en ellos viajan los instrumentos, el equipamiento técnico, las estructuras y buena parte de los elementos necesarios para levantar cada noche un espectáculo: “En el camión va toda una vida de esfuerzos y sacrificio. Es nuestro modo de vida. Si le pasa algo, que Dios no quiera, se acaba todo”, explica Núñez.
Pero no era uno, sino dos, los vehículos que se vieron comprometidos en el trayecto. El primer tráiler no logró superar una de las curvas más cerradas de la carretera debido a la escasa anchura de la calzada y quedó inmovilizado. El segundo vehículo, que circulaba justo detrás, tampoco pudo avanzar, dejando completamente bloqueado este tramo de la vía. Los dos camiones tuvieron que permanecer allí durante horas hasta la llegada de una grúa de gran tonelaje que permitiera sacar al primero de la curva y recuperar el paso.
El incidente obligó a cortar temporalmente la circulación en esta carretera que une Trives con Montefurado, afectando tanto a los vehículos de la orquesta como al resto de conductores que utilizaban esta ruta. La carretera permaneció bloqueada hasta que finalmente pudo recuperarse la circulación. Pero el Combo Dominicano tenía que seguir adelante. Con 25 actuaciones previstas en agosto, parar no era una opción.

Un escenario prestado para que la música no parase
Mientras los camiones permanecían atrapados en Trives, la orquesta buscó la manera de llegar a Aranga y cumplir con su compromiso. Y lo hizo en unas condiciones muy diferentes a las habituales: sin su vestuario, una parte fundamental de la puesta en escena, con instrumentos prestados y sobre un escenario que tampoco les permitió desplegar todo el abanico de elementos que acostumbran a llevar a sus espectáculos. Pero, pese a todo, consiguieron lo más importante: que la fiesta continuase y que el público de A Castellana se entregase como lo hace en cada una de sus actuaciones.
La solidaridad de compañeros y organizadores resultó clave. El Combo Dominicano agradeció especialmente el apoyo de la Orquesta Galilea, así como la comprensión y la empatía de la comisión de fiestas de A Castellana, que hizo todo lo posible para facilitarles el trabajo en una noche marcada por los nervios. “La comisión de fiestas fue súper amable con nosotros”, destaca Cirano Núñez. La formación también quiso agradecer públicamente a los vecinos y al público de A Castellana que entendieran la situación y acompañaran al grupo pese a las dificultades.
El apoyo llegó incluso desde Asturias. Los integrantes de la Orquesta Cuarta Calle se pusieron en contacto con El Combo Dominicano y les ofrecieron su propio escenario, además de desplazarse hasta Galicia para colaborar en la recuperación del palco que había quedado bloqueado junto a los camiones. Un gesto que la formación calificó de especialmente importante en una jornada en la que, según reconocieron en sus redes sociales, pasaron “un día gris” antes de que la noche se tiñera “de colores y alegrías”.
Y así, mientras los camiones seguían pendientes de una solución en Trives, El Combo Dominicano se subía al escenario en Aranga con vaqueros, camisetas y material prestado, un despliegue que no era el habitual, pero que consiguió que su público se entregara como nunca.

Un susto que no consiguió parar la gira
La carretera quedó finalmente despejada después de casi un día de bloqueo. El episodio dejó atrás horas de tensión y una preocupación que iba mucho más allá de un retraso en el calendario. “Ayer fue un susto bueno”, resume Núñez, todavía con el recuerdo de las imágenes del camión en la curva.
Pero la formación volvió a demostrar que, en plena temporada alta, incluso un problema de esta magnitud no consigue frenar su maquinaria. Casi pleno de actuaciones en agosto y una más que salió adelante cuando todo parecía estar en contra.

