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Septiembre, mes clave para frenar al mosquito tigre en Galicia: la Xunta pide extremar la prevención

Septiembre es, históricamente, uno de los meses de mayor actividad del mosquito tigre. PEXELS
  • Las altas temperaturas y las últimas lluvias pueden favorecer nuevos puntos de cría del insecto, cuya presencia ya se vigila en diez concellos gallegos

  • La Xunta recuerda que los avisos de la aplicación Mosquito Alert deben ser verificados por expertos y refuerza los trampeos para seguir la evolución del insecto

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Un cubo olvidado en el jardín, un plato debajo de una maceta o cualquier recipiente donde quede agua estancada durante varios días puede convertirse en un lugar de cría para el mosquito tigre, una especie de insecto que se está expandiendo en la comunidad gallega y que preocupa especialmente por su capacidad para transmitir enfermedades. Con septiembre por delante y después de varias semanas de calor y lluvias, la Xunta pide a los vecinos y vecinas que extremen las precauciones para evitar que el insecto siga extendiéndose por Galicia.

La advertencia llega después de la reunión del Comité Técnico Interdepartamental del Mosquito Tigre, celebrada este jueves y convocada por la Dirección Xeral de Saúde Pública de la Consellería de Sanidade, en la que se analizó la evolución de la vigilancia del mosquito y de las enfermedades que puede transmitir.

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El motivo de la alerta es doble: por un lado, las temperaturas elevadas mantienen unas condiciones favorables para su actividad y, por otro, las precipitaciones recientes han dejado nuevos puntos de agua que pueden facilitar su reproducción. Además, septiembre es históricamente uno de los meses de mayor actividad de este mosquito.

Ya está presente en nueve concellos gallegos

En lo que va de 2026, la presencia del mosquito tigre ha sido confirmada en nueve municipios gallegos: Bueu, Moaña, Mos, O Porriño, Ponteareas, Redondela, Soutomaior, Tomiño y Vigo. Soutomaior y Tomiño son las últimas incorporaciones al mapa de municipios con presencia confirmada, después de que los entomólogos de la Universidad de Vigo verificasen recientemente ejemplares en ambos lugares. A mayores se recibió la sospecha de un ejemplar en A Coruña aunque las muestras tomadas después del primer hallazgo han resultado negativas. Con todo, el municipio continúa incluido en el seguimiento.

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La vigilancia se realiza con la colaboración de la Red Gallega de Vigilancia de Vectores (Regavivec) y de los propios ayuntamientos. En la reunión participaron representantes de diferentes departamentos de la Xunta, profesionales sanitarios, emergencias y expertos de la Universidad de Vigo, además de los municipios implicados.

Mosquito Alert ayuda, pero no confirma por sí sola

La ciudadanía también tiene un papel importante en la detección de posibles ejemplares. La aplicación Mosquito Alert permite enviar fotografías y comunicar avistamientos para que puedan ser analizados por los especialistas, pero la Xunta recuerda que un aviso en la aplicación no significa automáticamente que haya mosquito tigre en ese lugar. Cada notificación debe ser revisada posteriormente por los expertos de Regavivec para confirmar la especie, tal y como sucedió en A Coruña. Los resultados de los trampeos realizados en los distintos municipios se incorporarán además a boletines quincenales que permitirán seguir la evolución del mosquito en Galicia.

¿Qué enfermedades puede transmitir?

El mosquito tigre puede actuar como vector de enfermedades como el dengue, el zika o el chikungunya, aunque la situación epidemiológica actual en Galicia no apunta a una transmisión autóctona. Según Sanidade, todos los casos detectados hasta ahora de zika y chikungunya son importados. Por eso, el control de la población del mosquito y la prevención de nuevos puntos de cría son algunas de las principales herramientas para reducir el riesgo.

Vaciar el agua, la medida más sencilla

La Xunta insiste especialmente en una medida que está al alcance de cualquier ciudadano: evitar que el agua se acumule durante varios días en espacios exteriores.

La recomendación es vaciar cada tres o cuatro días los recipientes que puedan recoger agua y cubrir aquellos que deban permanecer al aire libre. También se aconseja mantener tapadas las piscinas y balsas cuando no estén en uso y limpiar con frecuencia canalones, desagües y zonas de drenaje.

El agua también puede quedar retenida en pequeños huecos del terreno o de los árboles. En estos casos, se recomienda eliminar esas acumulaciones o rellenar con tierra los agujeros susceptibles de convertirse en criaderos. Son gestos sencillos, pero especialmente importantes durante estas semanas de cara a evitar nuevos focos de reproducción de la especie.