Las academias de Vigo arrancan el curso con las aulas casi llenas: el refuerzo escolar se adelanta ya a septiembre
Las familias buscan apoyo educativo incluso desde antes de comenzar el curso ante las dificultades de muchos alumnos para recuperar el ritmo
Los centros de refuerzo detectan un aumento especialmente significativo en Primaria, donde cada vez más niños necesitan ayuda con varias asignaturas
El curso escolar acaba de comenzar y para algunos alumnos y alumnas la vuelta a las aulas ya viene acompañada de una segunda rutina ineludible: la de acudir a una academia después de clase. En Vigo, los centros de apoyo educativo han comenzado septiembre con buena parte de sus plazas cubiertas e incluso con listas de espera en algunos casos. La novedad que más preocupa a sus responsables es que cada vez son más los niños que llegan desde Primaria y que necesitan ayuda no solo con una asignatura, sino con el conjunto del curso.
La situación, según recoge Faro de Vigo, se ha hecho especialmente visible este año. Algunas familias comenzaron a contactar con las academias durante el verano para asegurarse una plaza y evitar que sus hijos acumulen retrasos durante las primeras semanas del curso.
“Los padres ya nos llamaron en agosto, no quieren esperar ni una semana”, explica Agustín Acuña, responsable del Centro de Estudios Atenas, en Coia. A su juicio, después de varios meses sin actividad escolar, a muchos estudiantes les está costando recuperar los hábitos y el ritmo de trabajo.
Primaria concentra buena parte de las peticiones
La situación cambia según la edad. Mientras que en la ESO y Bachillerato continúa siendo habitual que los estudiantes acudan a las academias porque tienen problemas concretos con determinadas asignaturas, en Educación Primaria los profesionales detectan una necesidad más generalizada.
"En escolares de Primaria vemos unas dificultades terribles, en general", señala Paulina Fernández, responsable de A Catro, en López Mora. En estos casos, explica, las familias buscan un apoyo que les permita acompañar a sus hijos en el día a día escolar, especialmente cuando no pueden hacerlo en casa por falta de tiempo o porque se sienten desbordadas.
También aparecen con frecuencia alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE). Son escolares que pueden requerir una atención más individualizada para afrontar determinadas dificultades de aprendizaje. En el caso de los alumnos de los primeros cursos de ESO, la tendencia se parece más a la de Primaria que a la de los estudiantes mayores. "No van por una materia en concreta, se centran en el total del curso", apunta Acuña.
Las plazas empiezan a agotarse antes
La presión sobre estos centros también se refleja en el calendario. Si antes muchas familias esperaban a comprobar cómo avanzaban sus hijos durante las primeras semanas de clase, ahora algunas intentan reservar plaza incluso antes de que empiece el curso.
Andrea Tajes, responsable de una academia en Balaídos, asegura que lleva dos años observando este cambio y que las consultas comienzan cada vez antes: "Los padres ya en julio buscan asegurarse la plaza", explica. En su centro conviven alumnos que necesitan apoyo en materias concretas, como Matemáticas, con otros que presentan necesidades educativas más amplias.
En la Academia Encinas, en Teis, Vicky Núñez también percibe un aumento de las peticiones de refuerzo. Su centro organiza las clases por curso y asignatura para adaptar el apoyo a las necesidades de cada estudiante. En algunos casos, asegura, el problema no está vinculado a una única materia, sino a las dificultades para afrontar el nivel general del curso.
La demanda tampoco se limita a los alumnos con problemas para aprobar. Las academias reciben además estudiantes que buscan mejorar sus resultados académicos. Núñez apunta, en este sentido, al aumento de quienes preparan la PAU, especialmente tras los cambios introducidos en el modelo de acceso a la universidad.
Cuando adelantar el apoyo
El incremento de la demanda no significa, sin embargo, que todos los profesionales consideren que una academia sea la mejor solución para cualquier alumno de Primaria. Desde el Centro de Estudios Ágora, en Urzáiz, defienden que los escolares más pequeños deberían recurrir preferentemente a profesores particulares cuando necesitan un apoyo individualizado. Su responsable considera que una academia puede no ser el entorno más adecuado para un niño de Primaria que comparte espacio con estudiantes de mayor edad y con necesidades diferentes. La excepción estaría, precisamente, en aquellos alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo que sí requieren una atención especializada.
El fenómeno plantea además una cuestión que va más allá del comienzo de curso: el acceso desigual al refuerzo educativo. Las familias que pueden asumir el coste de clases particulares o academias cuentan con una vía adicional para ayudar a sus hijos cuando aparecen dificultades, mientras que quienes no pueden permitírselo dependen en mayor medida de los recursos disponibles dentro del propio sistema educativo.