Una aldea de Ourense busca dueño para rehabilitar sus 12 casas y volver a darle vida: ¿El precio? Cero euros
El Concello de Cortegada cede gratis el enclave, que conserva 12 casas de piedra y 15.000 metros cuadrados de terreno
Se trata del lugar de A Barca, que lleva décadas deshabitada y busca una segunda vida ligada a la rehabilitación, el turismo y el ocio
¿Qué se puede comprar por cero euros? En la actualidad y con los precios desorbitados parece imposible que se puede adquirir algo gratis (y mucho menos un inmueble) pero un concello gallego, por raro que parezca, acaba de ofrecer una aldea entera. En Cortegada (Ourense), un conjunto de doce viviendas de piedra y una finca de unos 15.000 metros cuadrados busca una segunda oportunidad después de décadas de abandono. Como decimos, el precio de la cesión es de cero euros, aunque quien asuma el proyecto tendrá que afrontar los costes de gestión y, sobre todo, la inversión necesaria para rehabilitar el enclave.
Se trata de A Barca, una antigua aldea situada a poco más de una hora de Santiago de Compostela que actualmente permanece deshabitada. El Concello de Cortegada ha puesto el lugar a disposición de quien esté dispuesto a recuperarlo y darle un nuevo uso, con la intención de convertirlo de nuevo en un espacio con actividad y atraer población.
La propuesta aparece publicada en el portal especializado Aldeas Abandonadas Inmobiliaria, que describe el enclave como un lugar con “gran valor etnográfico” y plantea diferentes posibilidades para su recuperación, desde la creación de un pueblo ambiental hasta el desarrollo de una explotación turística y de ocio.
Doce casas de piedra y 15.000 metros cuadrados
La aldea conserva una docena de viviendas, cuatro de ellas distribuidas en planta baja y un piso. El conjunto se extiende por una finca de aproximadamente 15.000 metros cuadrados, en la que todavía pueden encontrarse distintos elementos vinculados a su pasado.
Entre la vegetación aparecen fuentes, puentes y otras construcciones de piedra que forman parte de la historia del lugar. El paso del tiempo y la ausencia de habitantes han hecho que buena parte de estos elementos hayan quedado cubiertos por la maleza.
Ahora, el objetivo es recuperar ese patrimonio y aprovechar las dimensiones del enclave para poner en marcha una nueva actividad. La propuesta contempla incluso que la rehabilitación pueda servir para generar empleo y atraer nuevos residentes.
Eso sí, el reclamo de los cero euros tiene una importante letra pequeña. La cesión de la aldea no significa que su recuperación vaya a ser gratuita. A los honorarios profesionales de gestión habría que sumar la inversión necesaria para rehabilitar las viviendas, acondicionar los espacios y desarrollar el proyecto que finalmente se plantee.
Un antiguo punto de paso junto al Miño
La situación actual de A Barca contrasta con el papel que desempeñó durante siglos. La aldea llegó a ser un importante punto de comunicaciones y actividad comercial gracias a su ubicación junto al Miño.
Por este lugar discurría el antiguo Camino Real a Castilla y los viajeros utilizaban embarcaciones para cruzar el río con sus mercancías. De ahí procede precisamente el nombre de A Barca.
El tránsito de personas y productos convirtió el enclave en un lugar con actividad económica. En la aldea convivían diferentes oficios y gremios y el movimiento de viajeros aportaba dinamismo a una zona que hoy se encuentra prácticamente desierta.
El embalse que cambió su historia
Según relata El Correo Gallego, el declive comenzó especialmente en la década de los años cincuenta, con la construcción del embalse de Frieira y la transformación del entorno provocada por la subida del nivel del agua.
A ello se sumaron los cambios en las comunicaciones, con la construcción de nuevos puentes y modificaciones en las vías de tránsito, que fueron restando importancia a las antiguas rutas.
La aldea pasó posteriormente a manos de Unión Fenosa y, con el paso de los años, el éxodo rural terminó de acelerar su abandono. Las viviendas quedaron vacías y la vegetación fue ocupando progresivamente los caminos y las construcciones.
Ahora, varias décadas después, A Barca busca recuperar la vida que tuvo en el pasado. El Concello de Cortegada pretende que la cesión permita encontrar un proyecto capaz de devolver la actividad al enclave y poner en valor sus construcciones y elementos etnográficos.
La finca está incluida en el Plan General de Ordenación Municipal y el anuncio señala que esta circunstancia no impediría llevar a cabo su rehabilitación. La negociación para hacerse con la cesión se realiza directamente por teléfono a través del anuncio.