Mascotas

Galicia estrena una plataforma para el cuidado profesional de gatos a domicilio: “Es un error dejarles esta carga a familiares o amigos"

Las integrantes de 'Catsitters en Galicia' insisten en que su trabajo requiere conocimientos específicos sobre comportamiento y bienestar felino
Las integrantes de Catsitters en Galicia insisten en que su trabajo requiere conocimientos específicos sobre comportamiento y bienestar felino. CEDIDA
  • Once profesionales de las cuatro provincias gallegas crean Catsitters en Galicia, una comunidad profesional de cuidado felino a domicilio

  • El servicio permite que los gatos permanezcan en su entorno habitual cuando sus dueños viajan, con visitas que incluyen alimentación, juegos, compañía y seguimiento

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Dejar al gato en casa y marcharse de viaje con la tranquilidad de saber que está bien atendido. Es lo que buscan cada vez más familias que recurren al catsitting, un servicio de cuidado felino a domicilio que permite a los animales permanecer en su entorno habitual cuando sus propietarios se ausentan. En Galicia, once profesionales de las cuatro provincias han decidido unir fuerzas para dar a conocer este servicio, compartir conocimientos y ofrecer una atención adaptada a las necesidades de un animal que se suele estresar más que otras mascotas.

La iniciativa se llama Catsitters en Galicia y reúne a cuidadoras que trabajan de manera independiente, pero que han encontrado en esta comunidad una forma de colaborar y dar mayor visibilidad a una profesión todavía poco conocida. La red cuenta con cuatro integrantes en la provincia de Pontevedra, cuatro en A Coruña, una en Lugo y dos en Ourense.

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Su objetivo es doble: explicar, por un lado, en qué consiste realmente el cuidado felino profesional (que aunque en otros países ya tiene recorrido, todavía empieza a conocerse en España) y, por el otro, crear una red de apoyo entre especialistas. Así, cuando una de ellas no puede atender una petición por falta de disponibilidad o por la distancia, puede derivar a la familia a otra compañera de la comunidad.

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"Es un servicio estupendo, yo siempre repito"

A diferencia de las residencias para animales o de otras alternativas de alojamiento, el catsitting consiste en acudir al domicilio del propietario para atender al gato mientras este está fuera. De esta manera, el animal conserva sus espacios, horarios y rutinas, sin tener que adaptarse a un lugar desconocido y sufrir el estrés que suele conllevar esta acción.

Clara Martínez, vecina de Oleiros, A Coruña y dueña de Teo, conoce bien este servicio y asegura que es una opción con la que está muy satisfecha. “Es un servicio estupendo, yo siempre repito”, asegura.

Cuando se marcha de viaje, por motivos de trabajo u ocio, suele contratar una hora diaria de atención para su gato. La cuidadora acude al apartamento, le da de comer y pasa tiempo con él. Pero, antes de empezar, explica que hay un primer encuentro para conocer al animal y familiarizarse con su entorno: “La primera vez vinieron a conocer a Teo y el apartamento. Me hicieron una serie de preguntas sobre sus gustos, sus juguetes, su comida y cuidados básicos para cuidarlo lo mejor posible”, explica Clara.

Ese contacto inicial permite que la profesional sepa cómo relacionarse con el gato, qué necesita y cuáles son sus hábitos; de esta manera, además de atender su alimentación y las tareas de higiene, dedica tiempo a jugar con él, ofrecerle compañía de calidad y vigilar que se encuentra bien de ánimos y de salud.

“No solo vienen a darle de comer, juegan con él y comprueban que está bien en todo momento”, destaca la dueña de Teo. Pero el servicio todavía va más allá: la comunicación con la familia también forma parte del contrato, así que, mientras está fuera, Clara recibe información sobre cómo se encuentra su mascota: “Me envían vídeos y fotos de cómo está, y sobre todo me explican cómo queda cuando se marchan”, resalta.

Cuando su dueña se ausenta, Teo queda al cuidado de profesionales a domicilio

Mucho más que poner comida y limpiar el arenero

Las integrantes de Catsitters en Galicia insisten en que su trabajo requiere conocimientos específicos sobre comportamiento y bienestar felino. No se trata únicamente de cubrir las necesidades básicas del animal, sino de observar cómo se encuentra, respetar su carácter y adaptar cada visita a sus preferencias.

El apetito, el comportamiento o los cambios en las rutinas son algunos de los aspectos a los que prestan atención, aunque también procuran ofrecer compañía y juego cuando el gato lo acepta, sin forzar el contacto si necesita espacio.

“Ser catsitter es mucho más que ir a poner comida y limpiar el arenero”, reivindica Jesidei Rincón, miembro de la comunidad que presta sus servicios en A Coruña. La profesional explica que muchas veces dejamos esa responsabilidad en manos de algún familiar o amigo y “es un error dejarles esta carga”. “Nosotras tratamos de entenderlos, de ver cuáles son sus demandas y estresarlos lo menos posible”. “Además”, añade, “estamos preparadas para administrarles un medicamento si fuese necesario y vigilamos si come y si se encuentra bien de salud”, señala.

La atención individualizada es “especialmente importante”, asegura, porque no todos los gatos reaccionan igual ante la ausencia de sus propietarios. Mientras algunos buscan compañía y disfrutan del juego, otros necesitan más tranquilidad y tiempo para acercarse a una persona desconocida, de ahí la necesidad de contratar a un profesional que domine el comportamiento felino.

Los gatos suelen estresarse con facilidad fuera de su entorno

Una comunidad presente en las cuatro provincias gallegas

La red reúne a once profesionales que mantienen sus propios servicios y perfiles en redes, pero que comparten experiencias y recursos para mejorar su trabajo. En la provincia de Pontevedra participan Laura, de Sanación Felina; Sonia, de Gatos de Vigo; Laura, de Mamiiiau Cuidado Felino, también en Vigo; y Tamara, de Catsitter Pontevedra, en la capital provincial. En A Coruña forman parte de la iniciativa Cris, de Arteixo; Jesidei, de A Coruña; Perséfone, de Arzúa; y Vanessa, de Sigüeiro. La comunidad cuenta también con Indira en Lugo y con Marta e Inés en Ourense.

Para darse a conocer, han creado un perfil conjunto en Instagram, desde donde explican qué es el catsitting, comparten información sobre bienestar felino y presentan a las profesionales que integran el proyecto.

La comunidad está abierta a nuevas incorporaciones de cuidadoras con formación que desarrollen su actividad en Galicia. Las familias que necesiten contratar el servicio pueden contactar directamente con las profesionales de su zona a través de sus perfiles en redes sociales, donde además pueden consultar las condiciones y la disponibilidad.