La historia de Elizabeth Smart, secuestrada con 14 años y violada todos los días nueve meses por su captor: "Sobreviví por mi familia"
En apoyo a otros sobrevivientes, Elizabeth Smart, ya madre de tres hijos, habla con franqueza sobre su brutal secuestro y agresión sexual en un nuevo documental de Netflix.
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Elizabeth Smart vivió nueve meses de infierno que se van a convertir en un true crime de Netflix, 'Kidnapped: Elizabeth Smart ' que se estrena el miércoles 21 de enero. No en vano, el suyo se convirtió en el secuestro más mediático de EEUU.
La historia es tremenda. Mitchell, un expredicador, secuestró, violó diariamente y mantuvo en cautiverio desde el 5 de junio de 2002 a Elizabeth, que entonces tenía solo 14 años, durante nueve meses. Mitchell la secuestró a punta de cuchillo de su dormitorio en la vivienda familiar en Utah ante la mirada impotente de su hermano de nueve años.
Smart supo después que esa voz del miedo, ese susurro que escuchó mientras un cuchillo apuntaba a su cuello era la del vagabundo de pelo y barba largos que su madre había contratado para hacer arreglos en la casa: Brian David Mitchell ."No hagas ruido. Sal de la cama y ven conmigo o mataré a toda tu familia", le dijo.
Pero Mitchell no estaba solo. Su mujer le acompañaría en los meses del terror, incitándole y animándole a violar a la menor. De hecho, tras caminar varios kilómetros, la joven y su captor aparecieron en un camping donde les esperaba Wanda Eileen, la mujer de Mitchell.
Violada todos los días por revelación de Dios
Brian David Mitchell no dejó de abusar de ella a diario por "revelación de Dios". Ella, una menor para que el sexo era el gran desconocido, lo descubrió de la peor forma posible. De familia mormona, el sexo estaba reservado para el matrimonio. No solo la violaba. Mitchell la humillaba, la emborrachaba, la paseaba como un perro con un cable al cuello. Logró anular su voluntad, pero no su férrea capacidad para querer sobrevivir.
Tan inaudito como su secuestro fue su liberación. Reconocida a pocas decenas de kilómetros de su casa, por unos transeúntes, la Policía acudió rápidamente y encontró a Mitchell junto con su mujer, Wanda Barzee, y a la propia Smart en un coche. Sus captores fueron detenidos y acusados de asalto, secuestro y acoso sexual.
Mitchell fue condenado a cadena perpetua
Mitchell fue condenado a cadena perpetua, mientras que su esposa Wanda Barzee, fue sentenciada a 15 años en una prisión federal por secuestro y transporte ilegal de un menor a través de los límites estatales. Barzee, que pasó siete años en la cárcel antes del juicio, cooperó con las autoridades paraprobar los cargos que había contra su esposo. Se encuentra ahora en libertad .
En el juicio, la joven siguió el consejo de su familia, que la inculcó que pese a todo lo sufrido, la mejor venganza contra sus captores era ser feliz. "No tengo mucho que decirte. Sé que sabes que lo que hiciste estuvo mal. Quiero que sepas que ahora tengo una maravillosa vida", le espetó a su captor.
No fue fácil volver al mundo real. Se sentía culpable por todo lo que había ocurrido con Mitchell, con miedo y dolor por no haber opuesto más resistencia, pero quería seguir viva-. A medida que pasaron los años y Smart comenzó a trabajar con supervivientes de agresión sexual a través de su organización sin fines de lucro, la Fundación Elizabeth Smart, conoció a innumerables personas más que compartían su sentimiento de vergüenza.
Con ella siempre ha querido brindar esperanza y poner fin a la victimización por agresión y abuso sexual mediante la educación, la sanación y la defensa de los derechos de los niños. En 2022, Smart anunció que su fundación se uniría a la Fundación Malouf, una organización benéfica pública con sede en Utah, fundada por Sam y Kacie Malouf en 2016, que se centra en combatir la explotación sexual infantil.
"Quiero que los supervivientes sepan que no están solos"
Smart se graduó de la Universidad Brigham Young. Fue mientras servía como misionera mormona en París cuando conoció a su futuro esposo, Matthew Gilmour, un compañero misionero de Escocia. En la actualidad Mitchell es madre de tres niños.
Ahora, volverá a estar en la mente de todos a través de Netflix, pero cree que tiene un propósito: "Quiero que los supervivientes sepan que no están solos. Somos muchísimos. Y quiero que quienes nunca han experimentado esto experimenten lo que realmente se siente, la intensidad del miedo, verse obligado a hacer cosas que jamás harían. Compartir mi historia tiene un propósito". El suyo durante el cautiverio también fue solo uno: "Mi familia fue la razón por la que quise sobrevivir"