Regreso al túnel nuclear: el Nuevo START expira sin sucesor
Por primera vez desde la Guerra Fría, la humanidad regresa al túnel de la amenaza nuclear.
El pacto firmado en abril de 2010 entre Barack Obama y el presidente ruso Dmitri Medvédev, se desmorona.
Por primera vez desde la Guerra Fría, la humanidad regresa al túnel de la amenaza nuclear. El tratado NEW START expira y ya no habrá ningún acuerdo vigente que limite el control de armas entre EE.UU. y Rusia. Las consecuencias son impredecibles.
"Es el único acuerdo por el que se mantenían ciertas normas de contención entre las grandes superpotencias. A partir del día 5 de febrero, no habrá ningún mecanismo legal para imponerlas", explica Félix Arteaga, investigador principal de Defensa del Real Instituto Elcano.
El pacto firmado en abril de 2010 entre Barack Obama y el presidente ruso Dmitri Medvédev, se desmorona. Estados Unidos y Rusia se comprometían a limitar sus arsenales: un tope de 1.550 ojivas nucleares y un máximo de 700 lanzaderas en servicio a la vez –misiles, submarinos y bombarderos desde donde lanzar esas ojivas–. Ahora esos límites saltan por los aires.
"El usar un arma estratégica por primera vez puede conllevar una respuesta automática y una aniquilación total. Eso explica el régimen de confianza y de autolimitación de estos países, que ahora se acaba", recuerda Arteaga.
Rusia es el país que más cabezas nucleares acumula: 5.459. Le sigue de cerca Estados Unidos con 5.177 –pero con un arsenal tecnológicamente más moderno–. Mucho más lejos está China: hoy tiene unas 600 aunque experimenta un crecimiento explosivo que preocupa especialmente a Washington.
EE.UU. frente a dos frentes nucleares
"EE.UU. no solo tiene que diseñar una estrategia de disuasión respecto a Rusia sino también respecto a China y esto es lo que está aún por gestionar. China dice que hasta que no tenga una paridad no va a entrar en negociaciones", recuerda Arteaga.
Hace 15 años, cuando se firmó el tratado New START que ahora expira, el mundo llegó a soñar con un planeta libre de armas nucleares. Ha sido un sueño efímero. Estamos a punto de descubrir cómo se desmorona la arquitectura de seguridad diseñada tras la Guerra Fría.