Donald Trump utiliza el caso de Delilah, niña de 5 años atropellada, para anunciar una ley contra inmigrantes indocumentados en el discurso del Estado de la Unión

Un atropello la dejó con lesiones cerebrales y el presidente ha anunciado una nueva ley con su nombre en pleno discurso de Estado de la Unión
Donald Trump y las claves de su discurso de Estado de la Unión: de las advertencias a Irán y las burlas sobre los demócratas a su defensa de los aranceles y su política migratoria
El discurso de Donald Trump del Estado de la Unión, además de ser el más largo de la historia, con casi dos horas de duración, ha estado también repleto de invitados. El presidente estadounidense, haciendo balance de su primer año de mandato, ha convertido el momento en todo un espectáculo televisivo en el que, entre lo previsible de alardear de los logros conseguidos y poner en valor sus propias políticas, también ha tenido alguna ‘sorpresa’.
Entre estas últimas, y en la parte en la que ha hecho apología de su controvertida política migratoria, el magnate republicano ha presentado a Dalilah, una niña de 5 años a la que un atropello la dejó con lesiones cerebrales. Sobre ello, utilizando el caso, el presidente ha destacado que ese incidente lo causó un inmigrante indocumentado, tras lo cual ha anunciado una nueva ley que llevará el nombre de la pequeña y que evitará que las personas sin papeles reglamentados puedan obtener el carnet de conducir, como pasa ahora, según ha señalado.
Donald Trump y la apología de su política migratoria
Durante su discurso, de exactamente una hora y 47 minutos, el presidente estadounidense ha sido contundente en su defensa de su política migratoria, pidiendo incluso a los asistentes ponerse en pie si creían que "el primer deber del Gobierno estadounidense es proteger a los ciudadanos estadounidenses, no a los inmigrantes ilegales", indignándose acto seguido al comprobar que sólo los congresistas y partidarios republicanos se prestaban a su petición.
"Deberían avergonzarse de no ponerse de pie", llegaba a replicar, poniendo el foco en un partido demócrata con el que no escatimó tampoco en desprecios y descalificaciones.
Defendiendo sus medidas contra la inmigración, Donald Trump llegaba a decir en su discurso que “los piratas somalíes que saquearon Minnesota nos recuerdan que hay grandes partes del mundo donde el soborno, la corrupción y la anarquía son la norma, no la excepción", denunciando que "importar estas culturas mediante la inmigración sin restricciones y la apertura de fronteras trae esos problemas directamente a Estados Unidos".
En esa línea, ha acusado a los somalíes y a otros migrantes indocumentados de "mayores facturas médicas, tarifas de seguros de coche, alquileres, impuestos y, más importante, la delincuencia". “Podemos solucionar este problema”, ha sentenciado.
