Pakistán eleva a más de 480 los supuestos talibanes muertos, desde el inicio de sus ataques contra Afganistán

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El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif. Europa Press
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Las autoridades de Pakistán han elevado este miércoles a más de 480 los supuestos talibán muertos en el marco de sus ataques contra Afganistán, desatados hace una semana tras una ofensiva terrestre de los fundamentalistas en respuesta a los últimos bombardeos paquistaníes contra presuntos objetivos de Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP).

El ministro de Información paquistaní, Ataulá Tarar, ha indicado en sus redes sociales que la operación deja ya 481 muertos y 696 heridos en Afganistán, donde han sido destruidos 226 puestos de control, además de otros 35 que han sido "capturados" por las fuerzas de Pakistán.

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Asimismo, ha destacado que el Ejército paquistaní ha destruido 198 carros de combate, vehículos blindados y sistemas de artillería, además de cifrar en 56 los puntos bombardeados por su Fuerza Aérea, sin que los talibán hayan reaccionado por ahora a estas informaciones.

Las hostilidades han estallado días después de que las autoridades de Afganistán denunciaran ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas unos bombardeos ejecutados por Pakistán contra el país y aseguraran los ataques se saldaron con la muerte de más de una decena de civiles.

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Islamabad argumentó que los ataques aéreos fueron lanzados "campamentos y escondites terroristas" de TTP, conocido como los talibán paquistaníes, y del grupo yihadista Estado Islámico, en una operación de respuesta a los recientes ataques suicidas que han tenido lugar en suelo paquistaní.

La OIM, preocupada por el impacto humanitario sobre los civiles

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha mostrado su "preocupación" por la "escalada de enfrentamientos transfronterizos entre Afganistán y Pakistán" y su "creciente impacto humanitario en la población civil y las personas desplazadas" por el conflicto.

"El continuo enfrentamiento militar a lo largo de la Línea Durand ha causado víctimas civiles, daños a infraestructuras críticas y el desplazamiento de casi 66.000 personas en el este y sureste de Afganistán. Estos acontecimientos amenazan con provocar nuevos desplazamientos, acelerar los retornos y exacerbar la vulnerabilidad en comunidades que ya se encuentran desbordadas y carecen de recursos", ha advertido la organización en un comunicado.

Así, ha recalcado que "Afganistán se enfrenta a una de las mayores crisis de desplazamiento relacionadas a nivel mundial, con más de 5 millones de retornados registrados en los últimos dos años, incluidos 2,6 millones solo en 2025". "Cualquier desplazamiento adicional provocado por el conflicto o retornos repentinos a gran escala ejercería una gran presión sobre los servicios locales, la infraestructura fronteriza y las comunidades de acogida, erosionando aún más la ya limitada capacidad de respuesta", ha afirmado.

La situación, según recoge el documento, ha provocado daños en uno los centros de la OIM en la provincia de Nangarhar, el cual ha sufrido "importantes daños colaterales en medio de los recientes enfrentamientos". "Las operaciones fronterizas en Torjam y Bahramcha se han suspendido debido a preocupaciones de seguridad, lo que restringe el acceso humanitario y la prestación de asistencia en un momento en que las necesidades aumentan rápidamente", ha añadido.

"Incluso en contextos sin crisis, las personas que retornan a los puntos fronterizos suelen necesitar servicios básicos, alojamiento, protección y acceso a redes de apoyo comunitario. Durante los períodos de conflicto activo, estas vulnerabilidades se agravan drásticamente", ha subrayado, al tiempo que ha defendido que "la protección de los civiles, el personal humanitario y las instalaciones debe garantizarse en todo momento".