Bruselas se siente traicionada por Trump tras su última decisión sobre Rusia: "Un riesgo para Europa"
La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no ha gustado nada en Bruselas que ha sido contundente en su protesta
La cadena de gasolineras que bajará el precio 30 céntimos por litro: "Nos sentíamos estafados"
La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no ha gustado nada en Bruselas que ha sido contundente en su protesta. Considera que esas sanciones impuestas por la ocupación rusa de Ucrania no deben levantarse a pesar del precio del petróleo. Ve muy preocupante la decisión unilateral de Trump. Desde Bruselas creen que no es el momento porque da alas a Rusia.
Antonio Costa ha dicho que pone en riesgo al seguridad en Europa porque Putin va a usar estos beneficios de la venta del petróleo para intensificar la guerra con Ucrania.
Es otro mazazo político a los aliados europeos y un menosprecio. No solo eso, rompe un tabú de cuatro años presionando conjuntamente a Rusia y pone de relieve que la coordinación y cooperación en política internacional entre ambos lados del Atlántico es completamente nula.
El presidente del Consejo Europeo defendía que mantener e incluso aumentar la presión económica sobre Rusia es "decisivo para que acepte una negociación seria hacia una paz justa y duradera", considerando que las sanciones siguen siendo una de las principales herramientas para forzar a Moscú a sentarse a negociar el fin de la guerra en Ucrania. "Debilitar las sanciones aumenta los recursos de Rusia para continuar la guerra de agresión contra Ucrania", advertía el portugués.
Costa ha subrayado que mantener e incluso aumentar la presión económica sobre Rusia es "decisivo para que acepte una negociación seria hacia una paz justa y duradera", considerando que las sanciones siguen siendo una de las principales herramientas para forzar a Moscú a sentarse a negociar el fin de la guerra en Ucrania. "Debilitar las sanciones aumenta los recursos de Rusia para continuar la guerra de agresión contra Ucrania", ha advertido el presidente del Consejo, quien ha alertado de que cualquier relajación de estas medidas podría reforzar la capacidad financiera rusa para sostener la ofensiva militar.
También la Comisión Europea ha defendido mantener la presión económica sobre Moscú y ha insistido en que las sanciones energéticas siguen siendo un instrumento clave para limitar los ingresos procedentes del crudo ruso. "El tope al precio del petróleo y nuestras sanciones contra Rusia están bien orientadas y siguen en vigor también en la actual situación de volatilidad en los mercados", ha señalado la portavoz comunitaria Siobhan McGarry durante la rueda de prensa diaria en Bruselas.
Según ha defendido el Ejecutivo comunitario, este mecanismo ha sido "eficaz para reducir los ingresos por exportaciones de petróleo ruso mientras se mantiene la estabilidad de los mercados energéticos", subrayando que los volúmenes de exportación de Moscú se han mantenido relativamente estables pese a la caída de los ingresos.
Bruselas ha reiterado además el mensaje trasladado esta semana por la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, quien también ha advertido de que "no es el momento de relajar las sanciones contra Rusia", en plena guerra en Ucrania.
Rusia dice que Europa se hace el harakiri energético
El asesor presidencial ruso, Kirill Dimitriev, ha comparado este viernes la postura de la Unión Europea, contraria al levantamiento temporal de las sanciones al petróleo de Rusia por parte de Estados Unidos, con un suicidio energético y ha instado a los "burócratas" europeos a enmendar sus errores. En respuesta al mensaje de Costa, Dimitriev ha afirmado que "es mejor reconocer el error estratégico de la UE en materia energética al alejarse de la energía rusa".
"Los burócratas de la UE quieren continuar con el seppuku energético de la UE y se oponen a la decisión estadounidense, ya tomada, de suavizar temporalmente las sanciones energéticas a Rusia para estabilizar el mercado", ha señalado el asesor ruso en referencia al suicido ritual japonés para responder a las críticas a la decisión de Washington del presidente del Consejo Europeo, António Costa, quien ha considerado "muy preocupante" la medida porque "impacta en la seguridad europea".
Rusia estaría obteniendo cada día hasta 150 millones de dólares (130 millones de euros) en ingresos presupuestarios adicionales gracias a la venta de petróleo, tras el cierre efectivo del estrecho de Ormuz, lo que convertiría a Moscú en el principal beneficiario indirecto del conflicto en Oriente Próximo desatado por Estados Unidos e Israel con sus ataques a Irán.
Según cálculos de 'Financial Times', tras el cierre del paso de Ormuz, Rusia habría obtenido hasta el momento entre 1.300 y 1.900 millones de dólares (1.127 y 1.647 millones de euros) en ingresos extraordinarios por impuestos a las exportaciones de petróleo, ante el aumento de la demanda de crudo ruso por parte de India y China. De este modo, para finales de marzo, de persistir la situación, Moscú podría ingresar entre 3.300 y 4.900 millones de dólares (2.860 y 4.250 millones de euros) adicionales.