Sociedad

A Coruña permitirá practicar surf con alerta naranja tras modificar la normativa de seguridad marítima

Manifestación de surfistas en A Coruña
Galicia permitirá el surf con alerta naranja tras cambiar la normativa de seguridad marítima. INFORMATIVOS TELECINCO
  • El Gobierno gallego establece nuevos límites de viento, oleaje y visibilidad que permitirán practicar surf incluso durante episodios de alerta naranja

  • La modificación responde a las reclamaciones de federaciones y profesionales, que consideraban excesivamente restrictiva la normativa anterior

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La Xunta de Galicia ha introducido cambios en la normativa que regula las actividades deportivas en el mar y permitirá la práctica del surf durante episodios de alerta naranja siempre que se respeten determinados límites de seguridad. La modificación, en vigor desde el pasado 1 de junio, supone un giro relevante para un sector que llevaba años reclamando una regulación más adaptada a las características reales de los deportes acuáticos.

La nueva normativa establece criterios específicos para actividades como el surf, el remo o el piragüismo, diferenciándolas de otras prácticas recreativas y reconociendo que muchas de ellas dependen precisamente de condiciones meteorológicas adversas para poder desarrollarse.

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Hasta ahora, la declaración de una alerta naranja suponía en la práctica importantes restricciones para la actividad de escuelas y deportistas, una situación que había generado críticas entre profesionales del sector, especialmente en zonas con gran tradición surfera como la costa de A Coruña.

Olas de hasta cuatro metros y viento de 87 kilómetros por hora

El nuevo anexo incorporado por la Xunta fija los parámetros máximos bajo los que podrá desarrollarse la actividad durante una alerta naranja. En el caso del surf, se permitirá entrar al agua siempre que la altura significativa de las olas no supere los cuatro metros, la visibilidad sea de al menos una milla náutica y la velocidad del viento se mantenga por debajo de los 47 nudos, equivalentes a unos 87 kilómetros por hora.

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La decisión llega después de que federaciones, escuelas y profesionales defendieran que los límites anteriores no reflejaban la realidad de este deporte. El Gobierno gallego señala que la modificación busca tener en cuenta las particularidades de cada disciplina y evitar que se apliquen restricciones idénticas a actividades con necesidades muy diferentes. Además, la valoración de las condiciones se realizará tomando como referencia los pronósticos oficiales de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y de MeteoGalicia, atendiendo a zonas concretas y georreferenciadas del litoral.

Una reivindicación histórica tras las multas a surfistas

El debate sobre esta normativa cobró especial relevancia el pasado año tras la sanción impuesta al surfista coruñés Pablo Montero, campeón de España de la especialidad, por practicar este deporte durante una alerta meteorológica. Aquel episodio reabrió la discusión sobre si las limitaciones vigentes eran compatibles con una actividad que necesita precisamente oleaje para desarrollarse.

Desde las escuelas de surf valoran positivamente el cambio. Profesionales del sector consideran que la nueva regulación introduce criterios más ajustados a la realidad del mar gallego y evita situaciones que califican de contradictorias, como impedir la práctica del surf en playas donde las condiciones eran perfectamente asumibles pese a existir una alerta generalizada.

Los expertos recuerdan además que la compleja geografía de la costa gallega provoca grandes diferencias entre unas zonas y otras. Mientras algunos arenales pueden registrar fuerte oleaje o viento, otros permanecen relativamente resguardados incluso durante episodios de mal tiempo.

También afecta al remo y al piragüismo

La actualización normativa no se limita al surf. El nuevo marco también establece condiciones específicas para modalidades de remo y piragüismo. En estos deportes, los límites permitidos durante una alerta naranja serán más restrictivos. La velocidad máxima del viento oscilará entre los 22 y los 35 nudos en función de la modalidad de remo, mientras que para el piragüismo se fija en 30 nudos. En cuanto al oleaje, las embarcaciones convencionales podrán operar con olas de hasta 1,5 metros y los kayaks de mar con hasta dos metros.

Con esta reforma, la Xunta busca equilibrar la seguridad de los deportistas con la realidad de unas disciplinas estrechamente vinculadas al estado del mar. El objetivo es evitar prohibiciones automáticas y sustituirlas por criterios técnicos más precisos, una medida que el sector llevaba tiempo reclamando y que ahora marca un nuevo escenario para los deportes acuáticos en Galicia.