Maduro escucha cómo no se desestima su caso en EEUU: 60 minutos silencioso y vestido de prisión verde caqui

El juez rechaza desestimar el caso contra Maduro
Maduro ha permanecido callado durante los 60 minutos en la segunda audiencia del juicio. Telecinco
  • El juez Alvin Hellerstein ha rechazado la solicitud de la defensa de desestimar el caso ante un Maduro que no habló el 60 minutos.

  • En su primera comparecencia, Maduro se declaró "no culpable" y se definió a sí mismo como un "prisionero de guerra".

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"No voy a desestimar el caso", ha zanjado el juez en la segunda sesión judicial contra el presidente Maduro por supuestos delitos de narcotráfico, que acoge la corte federal de Manhattan tras su sorpresivo arresto a principios de enero de 2026 en un histórico operativo de las fuerzas estadounidenses en Caracas.

El ambiente en la sala del tribunal en la segunda audiencia de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fue radicalmente diferente al de la primera comparecencia en enero.

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Durante los 90 minutos que duró la audiencia, ambos acusados permanecieron sentados en silencio, vestidos con sus uniformes de prisión de color verde caqui, escuchando atentamente las traducciones a través de sus audífonos mientras sus abogados defendían que se les permitiera utilizar fondos del gobierno venezolano para su defensa.

A diferencia de su primera comparecencia de enero, cuando Maduro pronunció un discurso de varios minutos en el que proclamaba su inocencia, esta tarde no dijo ni una palabra en la sala, y tampoco lo hizo nadie del público. La vez anterior, el final de la audiencia se vio interrumpido cuando un miembro del público lanzó gritos contra Maduro desde el fondo de la sala.

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El juez abre la puerta a usar fondos de Venezuela para su defensa

El juez Alvin Hellerstein ha rechazado la solicitud de la defensa de desestimar el caso, la cual está basada en que las sanciones estadounidenses a Venezuela impiden actualmente al gobierno de Caracas pagar los honorarios de defensa de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. La pareja ha alegado que las sanciones vulneran su derecho a elegir a un abogado de su elección.

Hellerstein ha pedido al fiscal adjunto Kyle Wirshba que averigüe si Maduro y su esposa, Cilia Flores, disponen de otras formas de hacer frente a los gastos, una vez tampoco se ha permitido al Gobierno de Venezuela sufragar el litigio.

El propio juez ha reconocido que "lo más probable", en caso de que existieran, estos fondos "serían susceptibles de ser decomisados o estarían sujetos a sanciones", y se ha preguntado si el tribunal puede ordenar a la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro que levante las sanciones.

Sin embargo, el fiscal ha puesto en duda que el tribunal tenga tales atribuciones y ha explicado que la vía adecuada es que el presidente Maduro presente una demanda civil para impugnar estas sanciones, informa la cadena CNN.

El fiscal adjunto ha persuadido al juez de no permitir que Maduro y su esposa pudieran utilizar los fondos del Gobierno venezolano para pagar el juicio. "Los acusados están saqueando la riqueza de Venezuela", ha justificado Wirshba, para quien esta maniobra "socavaría" la efectividad de las sanciones.

Antes, Wirshba ha defendido que las sanciones son una facultad del Gobierno de Estados Unidos "para influir en la política exterior o en la seguridad nacional", por lo que estaría justificado limitar el acceso a estos fondos.

El juez dice que Maduro ya no es un peligro

Sin embargo, el juez ha descartado que Maduro suponga un peligro ahora que está detenido. "El acusado está aquí. Flores está aquí. No representan ninguna amenaza para la seguridad nacional. No lo veo", ha dicho el magistrado después de escuchar las alegaciones del abogado del matrimonio Maduro, Barry Pollack, que ha insistido en que no disponen de fondos propios para pagarle sus honorarios legales.

En cambio, sí podrían utilizar los fondos que disponen en el Gobierno venezolano. "El tribunal no debería designar un abogado para alguien que tiene bienes patrimoniales en recursos que podrían usarse para financiar su propia defensa", ha alegado el abogado.

Trump anuncia más cargos contra Maduro

Antes de que se celebrara esta segunda audiencia, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca, adelantó que "se presentarán otros cargos" y que supone que "habrá otros juicios porque lo han demandado por una fracción de las cosas que ha hecho".

"Se presentarán otros casos, como probablemente ya saben", ha añadido Trump, que ha aprovechado para acusar a Maduro de haber "matado a mucha gente" y de haber "vaciado" las cárceles venezolanas en Estados Unidos.

Tras concluir la audiencia judicial, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron trasladados de nuevo al Centro Metropolitano de Detención (MDC) de Brooklyn, Nueva York. Una gran caravana de patrullas y vehículos fue parte del contingente de seguridad para el traslado del expresidente de Venezuela.

Su hijo dice que está delgado y en forma

El diputado venezolano, Nicolás Maduro Guerra, tachó de ilegítimo e ilegal el proceso judicial contra su padre, Nicolás Maduro, y la esposa de este, Cilia Flores, quienes enfrentan este jueves su segunda audiencia en un tribunal de Nueva York tras ser capturados durante un ataque militar en Caracas y acusados de cargos relacionados con narcotráfico.

En un acto organizado en apoyo a Maduro en Caracas y tras el inicio de la audiencia, el dirigente chavista dijo que el proceso, "en su origen, es ilegítimo e ilegal", por lo que pidió elevar la voz "por la verdad, la justicia, la paz y por la libertad" de su padre y de Flores, también diputada.

"Hoy Venezuela y el mundo se levantan para elevar la voz más poderosa que puede tener un ser humano y una sociedad, que es la verdad, y aunque sean poderosos en medios de comunicación e intenten imponer narrativas, (…) nosotros, con la verdad real, con los hechos, siempre encontramos un huequito para colarnos", dijo.

Maduro Guerra, quien más temprano expresó su confianza en el retorno de ambos al país suramericano, aseguró que los dos están "muy bien, fuertes" y "con mucho ánimo", y señaló que su padre, "delgado, atleta, está haciendo ejercicios todos los días".

Maduro está acusado de cuatro cargos: tres de conspiración para cometer narcoterrorismo, importar cocaína y poseer ametralladoras y artefactos destructivos, y un cuarto delito de posesión de esas armas. Flores, por su parte, está acusada de dos delitos de conspiración para importar cocaína, uno de conspiración para poseer armas y otro de posesión de armas. En su primera comparecencia, Maduro se declaró "no culpable" y se definió a sí mismo como un "prisionero de guerra".