La Defensa europea no se pone de acuerdo ni para crear junta un caza de combate, pero ya se mueven por separado
El Future Combat Air System, un proyecto de 100.000 millones de euros, aspiraba a sustituir al Eurofighter o el Rafale.
Era la esperanza de la Defensa Europea, un avión de combate de sexta generación que no sale adelante porque Francia y Alemania no se ponen de acuerdo.
Era la esperanza de la Defensa Europea. Un avión de combate de sexta generación que no sale adelante porque Francia y Alemania no se ponen de acuerdo. Pero esto es Europa y la reacción ha sido inmediata. Seis compañías españolas de defensa y ocho alemanas han firmado este jueves sendas alianzas en las que configuran dos bloques nacionales distintos dispuestos a seguir adelante con el desarrollo de un caza europeo en torno al FCAS (Future Combat Air System) después de que París y Berlín acordasen cancelar el programa.
El denominado "Team Gen 6" de empresas germanas asegura que reúne "los conocimientos, la experiencia y las capacidades que, junto con otros socios europeos, son necesarios para desarrollar y suministrar un caza de sexta generación". En su declaración subrayaron así su compromiso con la cooperación multinacional, ya que consideran que "una asociación europea amplia y basada en la igualdad solo puede prosperar si se sustenta en industrias nacionales sólidas y en una firme voluntad política". "Solo como europeos podremos afrontar conjuntamente los desafíos tecnológicos y financieros de la sexta generación. La verdadera cooperación consiste en encontrar soluciones funcionales y pragmáticas", enfatizaron.
Las empresas alemanas indicaron que en paralelo a ellas "también se está organizando la industria española", con Indra a la cabeza y también con la participación de Airbus Defence and Space.
En España, las empresas que han suscrito este jueves la declaración conjunta son Airbus, GMV, Oesia, Indra, ITP Aero y Sener. En ella ponen a disposición del Ministerio de Defensa y de la UE sus capacidades para la reconfiguración del programa FCAS/NGWS.
Al mismo tiempo y a propósito de la feria alemana ILA, las empresas alemanas Airbus Defence and Space --filial alemana de Airbus-- Autoflug, Diehl Defence, Hensoldt, Liebherr, MBDA Alemania, MTU Aero Engines y Rohde & Schwarz han realizado una declaración similar a la española, en la que se muestran unidas por la seguridad europea y listas para el nuevo rumbo del FCAS. La idea de este consorcio, llamado Team Gen 6, es lanzar un sistema de combate de nueva generación basado en la cooperación multinacional.
Como las empresas españolas, en su mensaje hay un compromiso con el proyecto europeo ya en marcha. Se encuentran, según dicen, “listas para participar activamente, junto con socios europeos, en el desarrollo del FCAS”. El propio comunicado alemán recalca que en paralelo “también se está organizando la industria española”.
La historia es todo un culebrón que arrancó hace casi una década. El Future Combat Air System, un proyecto de 100.000 millones de euros, aspiraba a sustituir al Eurofighter o el Rafale y a sacar ventaja a Estados Unidos. Fue en 2017 cuando Francia y Alemania empezaron a trabajar en este prototipo y en 2019 cuando se sumó España. Pero esta semana, Francia y Alemania han roto. Las discrepancias de la industria, Dassault y Airbus, se han puesto por encima de los intereses europeos.
Alemania y Francia acordaron el viernes pasado renunciar a seguir desarrollando el caza de sexta generación en el que debían trabajar Airbus, la francesa Dassault y la española Indra, un proyecto que llevaba años estancado por las desavenencias entre las dos primeras compañías y pese a los intentos de mediación.
Los franceses querían portar armas nucleares y usar portaaviones, pero los alemanes no. Ahora cada país busca un plan B nacional por su cuenta. Las empresas de Defensa española se han ofrecido y sus intereses podrían confluir con los de Alemania e incorporar a Suecia. El futuro del caza de sexta generación no está escrito y mientras, el Eurofighter de cuarta, se sigue quedando atrás del F35 americano, de quinta generación.