Incendio

Susi, la campanera de Azuébar, avisó a sus vecinos del desalojo del pueblo por el incendio: "Las campanas son mejores que el WhatsApp"

Susi junto a su marido José está alojada en el Seminario de Segorbe
Susi junto a su marido José está alojada en el Seminario de Segorbe. Telecinco.es
Compartir

Tras pasar la noche en vela pendiente de la evolución del incendio que se había originado en la Vall d´Uixó, Susi recibió el domingo por una llamada de la alcaldesa de Azuébar (Castellón) para que hiciera repicar las campanas y tocar el aviso de alerta para informar a los vecinos de que había que desalojar el pueblo. "El día antes ya estaba prevenida, pendiente del teléfono y al final fue el domingo", recuerda Susi Bayarri, campanera de Azuébar.

Sin dejar pasar ni un solo segundo, Susi se encaminó de su casa hasta la iglesia del pueblo para hacer sonar la señal de alarma. "Mientras las campanas sonaban, por las calles iba la policía avisando a los vecinos de que las llamas se aproximaban", explica.

PUEDE INTERESARTE

En esta localidad del interior, donde la mayoría de los poco más de 350 vecinos son personas mayores, su labor es fundamental para mantener informada a la población. "Somos muchos ancianos y no estamos pendientes del móvil y menos del WhatsApp, por eso aquí las campanas son fundamentales para dar estos avisos".

Susi explica que durante años no había tenido que tocar el aviso de alerta y en poco más de dos semanas lo ha tenido que hacer dos veces. "En la anterior ocasión fue cuando el incendio de Soneja. En esa ocasión fueron incluso más importantes las campanas porque no fue totalmente imprevisto y los vecinos no estábamos avisados", señala Susi, que afirma que "antes solo sabíamos lo que era los mayores, ahora también los jóvenes y los visitantes reconocen el aviso de alerta".

PUEDE INTERESARTE

Alojados en un seminario

Con la bolsa con ropa y productos de primera necesidad, tras hacer sonar las campanas, Susi junto a su marido José, salieron del pueblo rumbo al Seminario de Segorbe donde están alojados temporalmente 39 vecinos de Azuébar hasta que puedan volver a sus casas. "Ya estuvimos aquí en la anterior ocasión. Nos cuidan muy bien", asegura.

Aún así, tienen muchas ganas de volver a sus casas, más al saber que este martes los vecinos de la Vall d´Uixó y la Vilavella ya han podido hacerlo. "Estamos ya cansados y queremos regresar al pueblo y a casa", explica.

Su máxima ilusión es recuperar la vida normal, dormir en casa y retomar sus quehaceres diarios. "Yo voy a misa y siempre he ayudado en el mantenimiento de la iglesia, fue así como me encargaron la responsabilidad de ser la campanera", explica. Una labor que ya no requiere un esfuerzo físico. "Cuando yo era pequeña las campañas se tocaban con cuerdas, pero hace muchos años que se ha automatizado y se hace tan solo apretando un botón", explica.

Tras el sufrimiento de las últimas semanas, Susi reza para no tener que volver a tocar la señal de alarma nunca más y que su querida Sierra de Espadán se recupere lo antes posible tras quedar arrasada por las llamas.