La desesperación de los que buscan sin ayuda a sus familiares atrapados bajo los escombros: "Ya no responden"

Cientos de personas tratan de sacar con sus propias manos a sus familiares atrapados.. vídeo de Informativos Telecinco
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No hay imágenes de bomberos, ni maquinaria pesada, tampoco ambulancias porque el Gobierno de Venezuela no da abasto para ayudar entre tanta necesidad y desesperación. La gente hace lo que puede tratando de sacar a las personas que han quedado sepultadas bajo los escombros. Hay rescates felices de niños que han logrado salvar la vida gracias a los vecinos que han logrado sacarlos con uñas y dientes, pero otros no han resistido. "Antes me respondían, pero ya dejaron de responder".

El terremoto doble ha sido devastador, una fuerza bruta que brotó desde el fondo de la tierra y rompió en la superficie destrozándolo todo. Los venezolanos, llevan 48 horas sacando piedras, trozos de hormigón, con sus propias manos, a falta de herramientas, se juntan y buscan bajo los edificios, donde antes vivían sus familiares y amigos, sus vecinos. Buscan y tratan de escuchar una señal, un ruido que revele la presencia de un ser humano todavía vivo.

Ellos han sacado a nueve personas, a pulso levantando las piedras, como han podido, pero sus fuerzas se agotan y 48 horas después sigue sin llegar la ayuda del Gobierno. Algunos están furiosos, pero predomina la tristeza.

Claman por ayuda: "Necesito que me ayuden con mi hija", dice un padre desesperado que no puede aguantar las lágrimas. "Manden ayuda", dice otra. El reclamo es el mismo, en cada calle de Caracas, en La Guaira, donde más de un centenar de edificios colapsaron con sus habitantes en casa.

En un edificio, unos rescatadores improvisados tratan de tranquilizar a una persona atrapada porque es imposible sacarlo de dónde está sin una máquina. Le dan sorbos de agua y palabras amables, pero no pueden hacer más.

Hay solo polvo, cascotes de hormigón y llanto, pero saben que debajo hay gente que reclaman al Gobierno ayuda. "¡Es urgente, no tenemos a nadie que nos ayude, no hay ni policías, ni bomberos, nada!!

La espera se hace eterna y el tiempo se acaba: " Necesito que vengan, mis familiares antes respondían y ahora no contesta nadie. Por favor si nos pueden ayudar se lo agradecemos mucho".

Su voz se queda en suspenso porque el Gobierno de Delcy Rodríguez no da abasto para llegar a todos los que piden ayuda y muchos solo pueden encomendarse a Dios.

El ambiente es de destrucción total y de vez en cuando llega una alegría: como cuando sacaron a un joven, que apenas se puede tener en pie. Lo llevan como pueden entre varios, porque no le espera ninguna ambulancia. Los traslados al hospital se hacen en moto o en carros.

Mientras tanto, otros se aprovechan de la confusión y el dolor para saquear tiendas y comercios. Pillan lo que pueden sin remordimientos, medicamentos, electrodomésticos, lo que sea.

"Es lamentable", comenta un venezolano, mientras mira como poco a poco un centro comercial completamente colapsado se queda vacío.