Muere en Grecia un joven con autismo a manos de la Policía: recibió hasta 20 disparos después de ser perseguido

El chico de 20 años presuntamente desobedeció una señal policial en un puesto de control
Los agentes alegaron ante el juez que no querían matar al joven, "ni siquiera herirlo"
La opinión pública de Grecia se encuentra conmocionada y escandalizada por la muerte de un joven de 20 años con autismo que fue disparado por dos agentes de la Policía durante una persecución en el sur del país.
Los hechos ocurrieron en el pueblo de Argos, en la región de Argólida al sur de Grecia, durante la madrugada del pasado miércoles. Ese día, el joven de 20 años, diagnosticado con autismo y a quien el Estado griego le reconocía una discapacidad del 89 %, presuntamente desobedeció una señal policial en un puesto de control.
El joven intentó escapar tras verse arrinconado
La Policía inició una persecución que terminó en un callejón sin salida. El joven, que no estaba armado ni suponía una amenaza para los agentes, abandonó el vehículo e intentó escapar saltando un muro de cemento. Fue entonces cuando dos de los policías dispararon al menos 20 veces, con una de las balas alcanzándolo en la cabeza, según la emisora pública 'ERT'.
El joven fue trasladado a un hospital de Argos y posteriormente llevado de urgencia a una clínica de Atenas, donde fue sometido a una neurocirugía. Falleció a causa de sus heridas el pasado sábado.
En sus declaraciones ante el juez, los dos agentes alegaron que "dispararon para intimidar" y que no querían matar al joven, "ni siquiera herirlo". De esta forma, apuntaron a la posibilidad de que la víctima se hiriera por "una bala perdida", informó este lunes el diario 'Efsyn'. El juez los acusó de homicidio doloso y ordenó prisión preventiva para ambos.
El ministro de Protección Ciudadana del país, Michalis Chrisochoidis, responsable de las fuerzas de seguridad, ha señalado este lunes que "la misión de la Policía es arrestar a asesinos, no matar a niños". En sus declaraciones a la emisora 'Skai', Chrisochoidis consideró que los agentes "no actuaron correctamente" y que "reaccionaron de forma desproporcionada".
Las pruebas médicas demuestran que el disparo fue directo a la cabeza
Maria Sfetsou, abogada de la familia, facilitó a la emisora 'Star' una imagen de una resonancia magnética cerebral, donde se puede ver una bala "intacta" incrustada en el cráneo de la víctima, por lo que concluye que "el disparo fue directo".
Una portavoz de la Policía ha explicado que se está realizando un análisis balístico para aclarar "qué arma se utilizó y qué disparos se efectuaron con cada una".
El partido opositor Nueva Izquierda ha pedido la renuncia de Chrisochoidis por el caso, mientras que el socialdemócrata Pasok, la mayor fuerza de la oposición, pidió "cambios sustanciales en el funcionamiento y entrenamiento de la Policía".
Este no es el único caso de abusos de las fuerzas del orden. Desde 2021, otros tres jóvenes de entre 16 y 20 años han muerto en distintas persecuciones de la Policía, en las que los agentes violaron las normas vigentes en el cuerpo policial sobre el uso de armas de fuego.