El milagro de Christa Pike tras haber recibido dos inyecciones letales: ya camina y "está enfadada"

La joven ya está de pie, anda y “está enfadada y confundida", consciente de que "el estado intentó ejecutarla".
Christa Pike pronuncia sus primeras palabras tras su fallida ejecución en Estados Unidos: "¿Dónde estoy? ¿Quiénes son ustedes?"
El caso de Christa Pike sigue asombrando al mundo. La joven ya está de pie, anda y “está enfadada y confundida por todo en este momento. Es muy consciente de que el estado intentó ejecutarla”, declaró su abogado, Randall Spivey.

Fueron sus venas estrechas las que le salvaron de morir ejecutada tras sobrevivir a dos inyecciones letales. Y eso que los encargados de acabar con su vida usaron hasta siete agujas y con fuerza, no en vano, una salió doblada a 90 grados. Pero no lograron su objetivo.

La inyección letal fue directa al músculo y no a su flujo sanguíneo. Las secuelas que presenta Christa en el cuerpo son brazos hinchados, quemados y con ampollas.

La defensa pide clemencia y cadena perpetua
Una ejecución que al que sí ha fulminado es al jefe de prisiones que ha tenido que dimitir, que ha parado en seco las ejecuciones y ha desatado una batalla política y judicial porque ahora la pregunta no es fácil ¿tiene el Estado derecho a ejecutarla una tercera vez? O la propia chapuza constituye ya una forma ilegal de tortura. Su defensa lo tiene claro, piden clemencia y cadena perpetua.
Hay que esperar para ver la evolución de Christa. Su abogado, Stephen Ferrell, ha relatado a la BBC que “es bueno que esté bastante lúcida, pero también es algo despistada. Pierde el hilo de la conversación con mucha facilidad y olvida adónde va”. No es grave teniendo en cuenta que una vez hacerse efectivas las inyecciones letales la joven quedó inconsciente e ingresó en estado crítico. Días después, conmocionaba a todo un país. Se había despertado. Ya había sorprendido al roncar tras las inyecciones cuando se creía que había fallecido. Su resistencia es inaudita.
Mató junto a su novio a una joven de 19 años
Pike fue condenada a muerte por el asesinato de Colleen Slemmer, una joven de 19 años a la que mató en 1995 junto a su entonces novio, Tadaryl Shipp. Este último, que tenía 17 años cuando se cometió el crimen, evitó la pena capital por ser menor de edad y continúa en prisión.
La defensa de Pike, que ya había advertido de que sus problemas de salud podían dificultar la administración de la inyección, ha reclamado que su pena sea conmutada por cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
