El tatarabuelo de Chris Martin, el cantante de Coldplay, se inventó el cambio de horario en Reino Unido

  • La introducción del horario de verano en Gran Bretaña se produjo en 1916

  • Algunos hacen campaña para que la hora británica se equipare a la del resto de países europeos

  • En Escocia se muestran mayoritariamente a favor del cambio de hora en octubre porque allí no amanecería si no hasta las diez de la mañana

El cambio de hora en el Reino Unido, al igual que en España, tiene sus defensores y sus detractores. En un país en el que vivimos en el mismo uso horario que Canarias (una hora menos) pero mucho más al norte, modificar el reloj supone todo un shock

Este cambio marca el fin del que llaman aquí British Summer Time (BST) o Daylight Saving Time (DST) y significa que el Reino Unido volverá a la hora GMT -Greenwich Mean Time- el uso horario estándar que sirve de referencia para al resto del mundo.

La idea de un constructor

La campaña para introducir el horario de verano empezó en 1907. Fue una propuesta de un constructor, William Willett, el tatarabuelo de Chris Martin, el cantante del grupo británico Coldplay. Pasó su vida intentando convencer a todos y, para ello, lanzó un folleto titulado “El desperdicio de la luz del día”, en el que animaba a la gente a que se despertase más temprano.

Hay constancia de que el Gobierno debatió esta cuestión en 1908, pero a muchos no les gustaba la idea así que se aparcó. Finalmente, la Cámara de los Comunes dio luz verde al cambio en 1916, un año después de la muerte de Willett. El objetivo en ese momento era ahorrar combustible y dinero.

Curiosamente durante la Segunda Guerra Mundial se adelantó el reloj dos horas. Los años de posguerra fueron muy duros en este país y durante la primavera de 1947 volvió a hacerse debido a la falta de combustible. Además, en 1968 y en 1971 llevaron a cabo un experimento, que mantuvo los relojes una hora por delante todo el año.

División de opiniones

División de opiniones

En el Reino Unido algunos hacen campaña para que la hora británica se equipare a la del resto de países europeos. Esto supondría estar dos horas por delante de la hora GMT en verano y una en invierno. Es el caso de la “Real Sociedad para la Prevención de los Accidentes”. Su director de seguridad en carretera, Nick Lloyd, asegura que “esta medida los reducirá”. Desde esta institución se insiste en que “esto es clave no solo para los conductores sino para los ciclistas y los peatones” y reclama al Gobierno a que vuelva a examinar este asunto para “ayudar a salvar vidas”.

Por otro lado, el debate sobre si mantener siempre el horario de verano todo el año tiene a sus mayores enemigos en Escocia. Si este fin de semana los relojes no se modificasen, allí no amanecería en algunos puntos hasta las 10 de la mañana. Y eso sería malo para la construcción, la ganadería o a la agricultura, pero también para los carteros o los niños se desplazan solos a la escuela.

También preocupa en Irlanda del Norte qué pasará si el Parlamento Europeo acabase aboliendo el cambio de hora en 2021. Con un Reino Unido preparándose para el Brexit, allí se preguntan cómo afectaría esa medida a una isla en la que, si para entonces el país ha salido de la UE, una parte estaría fuera y otra dentro.