La secta Nxivm conmociona a EEUU: famosas y ricas 'cazaban' esclavas sexuales para complacer a su líder

El caso ha sacudido a Hollywood e incluso tendrá su propia serie documental en la popular plataforma televisiva HBO, dispuesta a remover las entrañas del complejo, maquiavélico y oscuro entramado de Nxivm, una secta sexual formada con una estructura piramidal y camuflada bajo la promesa de servir cursos de autoayuda y orientación para tener éxito profesional y personal.
Será a finales de este mes de abril cuando los tribunales inicien el juicio de un controvertido caso en el que, sin embargo, ya llevan mucho tiempo trabajando. Fue en marzo de 2018 cuando detuvieron al líder de la secta, Keith Raniere, de 58 años. Autoproclamado como un genio, fue él quien en los años 90 fundó, junto a la exenfermera psiquiátrica Nancy Salzman, –cofundadora–, la organización que acabaría por meterle entre rejas. Con sede en Albany, Nueva York, sus redes se extendían también por México, Canadá y distintos puntos de Sudamérica.
Una secta con esclavas sexuales
Raniere presuntamente tenía un harén entre 15 y 20 mujeres a las que mantenía como esclavas sexuales para satisfacer sus deseos. Las dejaba sin comer para que tuviesen bajo peso y las obligaba a trabajar para él, tal como recoge Rolling Stone. Por eso entre los cargos de los que se le acusa se encuentra el tráfico sexual, tráfico de personas, extorsión, conspiración para robar identidades, blanqueo de dinero, explotación con trabajos forzados e incluso posesión de pornografía infantil y relaciones sexuales con una menor de edad; delitos que podrían conducirle a penas de entre 15 y 25 años de prisión a hasta la cadena perpetua.
Hollywood en shock: una actriz, cómplice y culpable
No obstante, en este entramado Raniere no estaba solo. Precisamente, funcionaba porque a través de su estructura piramidal contaba con ayudantas que se encargaban de reclutar y sumar a otras mujeres a las que, a su vez, les pedían añadir a otras amigas, conocidas o posibles interesadas para ascender jerárquicamente en la red que tenían formada. Y entre esas personas que trabajaban reclutando adeptas a las que después engañaban se encontraba Allison Mack, un rostro muy conocido por su papel en la popular serie de Smalville. Quien en la ficción interpretase a Chloe Sullivan como la fiel amiga de Superman se había convertido en la realidad en la ayudante y cómplice de un villano sumamente cruel que se regocijaba viendo cómo sus esclavas llegaban incluso a ser marcadas con fuego para tatuarles sus iniciales; un ritual que llegaban a grabar en vídeo y que simbolizaba la plena pertenencia a Nxivm… y al “maestro”, Keith Raniere, a quien tenían que satisfacer.
Incluso, Allison Mack intentó reclutar a otros rostros famosos muy conocidos, como Emma Watson, Kelly Clarkson o Beverly Mitchell. Todas ellas rechazaron lo que ella presentaba como una suculenta oferta. Porque la red no solo aseguraba servir a la búsqueda del éxito profesional y personal, sino que también decía promocionarse como una forma de ‘empoderamiento de la mujer’, sin ningún tipo de escrúpulo. Así lo aseguraba también Lauren Salzman, hija de la cofundadora de la organización, quien, como Allison, recientemente se han declarado culpables de los cargos de los que se les acusa: crimen organizado y conspiración para el crimen organizado.
Quien sí aceptó entrar en la organización fue la actriz Kristin Kreuk, precisamente compañera de Allison en Smallville. Sin embargo, no participó en la trama. Asistió a varios cursos con el propósito de intentar superar su timidez, pero tras eso no volvió.