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"Los camaleones cambian de color para camuflarse": el verdadero motivo detrás de este sorprendente fenómeno

Esta creencia sigue vigente por su simplicidad
Esta creencia sigue vigente por su simplicidad. Freepik
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MadridLos camaleones siempre han sido presentados como los maestros del camuflaje del reino animal. Todos tenemos en la cabeza la imagen de un pequeño reptil que cambia de color para confundirse con hojas, ramas o cualquier superficie que tenga a su alrededor. Pero esta explicación, no es del todo correcta.

La ciencia ha demostrado que el cambio de color de los camaleones responde a razones mucho más complejas que el simple hecho de esconderse. De hecho, en la mayoría de los casos, su piel no está intentando imitar el entorno, sino comunicar información, regular su temperatura o reaccionar a estímulos internos.

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¿Cómo surgió este mito?

A simple vista, parece que los camaleones adoptan colores similares a los de su entorno: verdes en la vegetación, tonos más oscuros en superficies rocosas. Esta coincidencia llevó durante años a pensar que su principal función era esconderse. Pero, esta interpretación es simplista. Como explican los expertos, los camaleones no imitan de forma precisa los colores del entorno como lo hacen otros animales especializados en camuflaje, como algunos cefalópodos. En realidad, sus cambios de color responden a otros factores mucho más determinantes.

¿Cómo funciona realmente el cambio de color?

Para entender este fenómeno, hay que fijarse en la estructura de la piel del camaleón. Durante años se pensó que el cambio de color se debía únicamente a pigmentos. Hoy se sabe que el proceso es más sofisticado.

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Los camaleones poseen células especiales llamadas cromatóforos y, más específicamente, células con nanocristales llamadas iridóforos. Estas estructuras no solo contienen pigmentos, sino que también reflejan la luz. Cuando el camaleón cambia la disposición de estos nanocristales, modifica la forma en que la luz se refleja en su piel. Esto permite que pase de colores más apagados a otros más brillantes o incluso a tonalidades completamente diferentes.

Uno de los principales motivos por los que los camaleones cambian de color es la comunicación. Los colores pueden indicar su estado de ánimo, intención territorial o disposición para el apareamiento. Un camaleón macho puede adoptar colores más brillantes e intensos para impresionar a una hembra o intimidar a un macho. Por el contrario, colores más apagados pueden indicar calma o sumisión.

El cambio de color también está relacionado con el estado emocional del animal, ya que puede reflejar miedo, estrés o excitación. Ante una amenaza, por ejemplo, un camaleón puede oscurecer su color para parecer más grande o más intimidante. Cuando está calmado, sus colores suelen ser más neutros.

Otro factor relevante es la temperatura. Como reptiles, los camaleones son animales ectotermos, lo que significa que dependen del entorno para regular su temperatura corporal. Cambiar de color les ayuda a regularse: los colores oscuros van a absorber más calor y los colores claros van a reflejar la luz. De esta manera, pueden calentarse o enfriarse más rápidamente.

Aunque no es su función principal, sí que pueden usar estos cambios de color para camuflarse. En ciertos casos, los camaleones adoptan colores que los hacen menos visibles en su entorno, pero esto no es una imitación perfecta ni tampoco su objetivo principal. Es un efecto colateral de otros procesos, como la regulación o la comunicación.

¿Qué dice la ciencia moderna?

En los últimos años, la investigación científica ha permitido entender con mucha más precisión cómo y por qué los camaleones cambian de color. Uno de los avances más relevantes llegó con estudios que demostraban que este fenómeno no dependía únicamente de pigmentos, sino de la estructura microscópica de su piel.

En concreto, los científicos descubrieron que los camaleones poseen una capa de células con nanocristales que puede reorganizarse. Cuando lo hacen, modifican la forma en la que la luz se refleja, lo que da lugar a distintos colores. Cuando estos cristales están más juntos, reflejan tonos más azules; cuando se separan, aparecen colores más cálidos como amarillos o rojos.

La ciencia moderna ha confirmado que este cambio de color esta regulado por el sistema nervioso y hormonal del animal, lo que permite respuestas rápidas ante estímulos como la presencia de otros camaleones, situaciones de estrés o cambios de temperatura. Es una herramienta funcional esencial para su supervivencia y comportamiento.

¿Por qué este mito sigue tan extendido?

Se puede deber a que es una explicación visualmente lógica: si vemos un camaleón en un entorno verde con tonalidades similares, resulta muy sencillo asumir que está imitando su entorno de forma consciente.

También influye la simplicidad del mito. Frente a una explicación científica compleja que implica todo lo que hemos expuesto anteriormente, la idea del camuflaje es más fácil de entender y de transmitir.

Además, la cultura popular ha reforzado aún más esta creencia. Hemos visto como en películas, dibujos animados o incluso, materiales educativos se ha repetido durante años esta idea, consolidándose como una “verdad” muy aceptada. Hay que sumar que, en ciertos casos, el cambio de color sí que puede coincidir con el entorno, reforzando este falso mito.