Animales

Las señales de alerta de tu mascota en verano: los síntomas por los que tendrías que acudir al veterinario

Las señales de alerta de tu mascota en verano. Archivo
Compartir

Las altas temperaturas no solo afectan a las personas. Durante el verano, perros y gatos son especialmente vulnerables a los golpes de calor, la deshidratación o las quemaduras provocadas por el asfalto, problemas que pueden agravarse si no se detectan a tiempo.

Sin embargo, los veterinarios recuerdan que, más allá de las altas temperaturas, existen una serie de síntomas que nunca deben ignorarse y que pueden indicar que el animal necesita atención médica cuanto antes.

PUEDE INTERESARTE

Señales que siempre hay que vigilar de nuestra mascota

Uno de los principales signos de alarma en una mascota es la pérdida de apetito o al rechazo del agua, especialmente cuando se prolongan más de un día o aparecen junto a otros síntomas. Los vómitos o diarreas persistentes, la presencia de sangre en las heces o en la orina, además de una pérdida de peso sin causa aparente, son motivos suficientes para acudir al veterinario.

Otro síntoma de alerta es un cambio brusco en el comportamiento. Si una mascota se muestra decaída, permanece aislada, deja de jugar o parece más apática de lo habitual durante varias horas, puede estar manifestando un problema de salud que requiere valoración profesional.

PUEDE INTERESARTE

La respiración ofrece igualmente pistas importantes. Jadear de forma excesiva sin haber realizado ejercicio, toser de manera repetida o emitir ruidos extraños al respirar pueden estar relacionados tanto con un golpe de calor como con problemas cardíacos o respiratorios.

Las alertas en verano

En verano, además, aumentan las consultas por golpes de calor, quemaduras en las almohadillas tras caminar sobre asfalto muy caliente, picaduras de insectos, espigas clavadas en nariz, orejas o patas e intoxicaciones por alimentos o plantas. Ante cualquiera de estos casos, los especialistas recomiendan no esperar a que los síntomas empeoren.

Respecto a los golpes de calor, "tenemos dos o tres horas para actuar como máximo para poder hacer algo", alerta el veterinario Cidio Moreira, de la Clínica Taquarí, sobre el crítico margen de tiempo disponible para salvar la vida del animal en este escenario.

En caso de emergencia, aconseja mojar al perro de inmediato con agua fresca y mantenerlo bien ventilado, prohibiendo taxativamente el uso directo de hielo o taparlo con una manta en cualquier caso.

Siguiendo las precauciones que parece que ya toman los dueños en la calle, el veterinario recomienda evitar siempre el horario más cálido, aunque advierte de que el peligro no desaparece durante la noche si no corre aire y el suelo sigue induciendo calor.

Desgraciadamente, Moreira Flores lamenta que la clínica ya está registrando casos de perros afectados por la falta de ventilación en coches y viviendas, descuidos inesperados que suelen ocurrir, dice, cuando las "advertencias pasan desapercibidas".