Hay diferentes radares a lo largo del corredor Madrid-Valencia que han colocado decenas de miles de sanciones cada año
De Madrid a Cataluña: estos son los radares que más multas provocan
Salir de Madrid hacia Valencia por la A-3 esta Semana Santa no es solo enfrentarse al tráfico más denso del año, sino que también es recorrer una de las vías de control de velocidad más surtidas y, en algunos puntos, más implacables de todo el país. La ruta tiene algo de trampa psicológica, con kilómetros y kilómetros de autovía despejada que invitan a pisar el acelerador, seguidos de cinemómetros que cada año acumulan decenas de miles de denuncias, y que conviene saber exactamente dónde están y cuánto multan.

El marco general no invita a la confianza. Cada año crece el número de multas por exceso de velocidad, en tasas hasta del 4% sobre las realizadas en años anteriores. De estas sanciones, hay una lista con 50 radares de los más de 1.000 desplegados en todo el país que generaron más del 30% de todas las multas.
La ruta Madrid-Valencia atraviesa tres comunidades autónomas y todas figuran entre las más activas en sanciones. Sin ir más lejos, la Comunitat Valenciana acumuló 366.360 denuncias en 2024, lo que representa el 10,6% del total nacional, y Castilla-La Mancha llegó a 310.795, el 9%.
Los radares al salir de Madrid
Nada más abandonar la capital, la A-3 ya tiene radares en su tramo madrileño. La autovía A-3 cuenta con radares fijos en los kilómetros 16,379 (sentido Valencia, límite 120 km/h), 20,003 (sentido Madrid, 120 km/h), 41,45 (sentido Madrid, 120 km/h) y 48,479 (sentido Madrid, 120 km/h), todos ellos en la provincia de Madrid. Este último, el del km 48, tiene un historial especialmente activo: el radar del km 48 de la A-3 está ubicado a la altura de Villarejo de Salvanés y ha llegado a imponer más de 11.000 multas anuales.
El radar más temible de la ruta
Una vez cruzada la frontera provincial hacia Castilla-La Mancha, el radar que más debe preocupar a cualquier conductor que viaje a Valencia está en Cuenca, en un tramo que muchos perciben como aparentemente tranquilo. El km 156 de la A-3, a su paso por la provincia de Cuenca, ha formulado 26.117 denuncias por exceso de velocidad en 2024, lo que lo convierte en el más 'multón' de Castilla-La Mancha, con un aumento del 34% respecto a 2023, cuando registró 19.378 sanciones. La cadencia es perturbadora: este dispositivo impone una media de 71 multas al día, o lo que es lo mismo, una sanción cada 20 minutos.
El radar del km 156 de Cuenca se ubica en el entorno del municipio de Castillo de Garcimuñoz, donde el límite de velocidad es de 120 km/h. No es un tramo de reducción de velocidad especialmente agresiva, pero la combinación de tráfico elevado y conducción en "modo crucero" genera infracciones en cascada.

Más radares en Cuenca y el tramo final hacia Valencia
La A-3 no descansa en su paso por Cuenca. Hay un radar fijo en el km 78,357 de la provincia de Cuenca (sentido Madrid) y el que mencionábamos anteriormente en el km 156,57 (sentido Valencia, 120 km/h), además de ocho cámaras de control del cinturón y del uso del móvil distribuidas entre los kilómetros 71 y 233 de la provincia conquense. Saltarse una de estas cámaras tiene un coste fijo: si te pillan sin cinturón de seguridad, la multa es de 200 euros y cuatro puntos del carnet; si te cazan utilizando el teléfono móvil mientras conduces, la sanción asciende a 200 euros y seis puntos del permiso, aunque estés parado.
Radares al llegar a Valencia
La entrada a la provincia de Valencia concentra los últimos grandes peligros de la ruta. El radar ubicado en el km 314 de la autovía A-3 es el más sancionador de toda la provincia de Valencia. Este radar fijo de tramo se encuentra en el viaducto de Buñol, en sentido creciente hacia Valencia, señalizado tras la indicación del Castillo de Buñol. El límite en ese punto es de 100 km/h, diez kilómetros por hora menos que en gran parte del recorrido anterior, lo que multiplica las posibilidades de infracción para quienes no han reducido aún la velocidad.
La DGT publica la ubicación oficial de todos sus radares fijos en dgt.es, y tanto Waze como Google Maps incorporan alertas de velocidad en tiempo real. Esta Semana Santa, usarlos puede marcar la diferencia entre llegar a Valencia descansado o encontrarse con una carta certificada en el buzón diez días después.

