Un mecánico alerta de una de las averías más comunes y caras en los talleres: "Cada día aparecen más coches con el mismo problema"

El mecánico Juanjo Jiménez insiste en la importancia de un correcto mantenimiento para evitar averías caras. Magnific / TikTok (@jcautomotivetop)
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Los mecánicos son claros: cada vez son más los conductores que pasan por el taller por fallos de mantenimiento que se podrían haber evitado. Y es el que el mantenimiento del coche es clave para su correcto funcionamiento y, más importante aún, para la seguridad.

Por eso, los mecánicos recomiendan siempre seguir las instrucciones del fabricante y revisar los componentes más sensibles cada poco tiempo. Uno de los elementos más ignorados el líquido de frenos, causante de muchas averías en el módulo ABS.

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El Sistema Antibloqueo de Frenos o ABS por sus siglas en inglés (Antilbock Braking System) es un elemento de seguridad que se encarga de evitar que las ruedas pierdan tracción y acaben derrapando. Hace que las ruedas no se bloqueen en una frenada de emergencia, permitiendo al conductor mantener el control de su coche.

Una avería "bastante cara de reparar"

 El mecánico Juanjo Jiménez ha compartido en sus redes sociales un vídeo en el que advierte del aumento de averías de este sistema. “Cada día aparecen más coches por el taller con la misma avería, el módulo de ABS roto”. Aunque en la mayoría de los casos no es necesario sustituirlo, el mecánico asegura que es una avería “bastante cara de reparar” que llega a superar los 400 euros.

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¿Y cómo podemos evitarlo? La clave está en sustituir el líquido de los frenos. “El ABS se suele romper la gran mayoría de veces porque no respetamos los dos años de mantenimiento que tienen la mayoría de los fabricantes”, advierte Jiménez.

Tal y como explica el mecánico, el líquido de frenos debe sustituirse cada dos años, “o por lo menos es lo recomendable”. Felipe Sacristán, otro mecánico, habló en sus redes sociales del gran error de retrasar la sustitución del líquido de frenos más allá de lo que marca el fabricante, solo porque parezca que esté bien.

Si yo hago una comprobación, veo que está bien y no lo sustituyo, estoy cometiendo un error", dice. El líquido inicia un proceso de degradación progresiva que no siempre resulta perceptible a simple vista. Sacristán señala en el vídeo que, cuando se sustituye el líquido de frenos, este ofrece un rendimiento óptimo garantizado durante un periodo determinado, generalmente dos años.

Después de este tiempo, aunque el líquido tenga buen aspecto, conviene sustituirlo y seguir las recomendaciones del fabricante. De modo que, si se quieren evitar averías costosas, se debe cambiar el líquido cada dos años.