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Así son los primeros asientos totalmente reclinables en clase económica para vuelos de larga distancia

Relax Row de United Airlines
Relax Row de United Airlines. UA
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La solución es más sencilla de lo que parece. Tres asientos convencionales de clase económica, cada uno equipado con un apoyapiés ajustable de forma individual, que puede elevarse hasta quedar en un ángulo de 90 grados respecto al asiento. Al activarlo, los tres asientos de la fila se convierten en una superficie plana continua

La aerolínea proporciona entonces un colchón a medida, dos almohadas, una manta de gran tamaño y, para los viajeros que van con niños pequeños, un kit desarrollado en colaboración con Sesame Street que incluye peluches y artículos de viaje. La fila puede reservarla una sola persona, una pareja, o un grupo de tres.

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United Airlines prevé lanzar este sistema en sus vuelos internacionales de larga distancia a partir de 2027, a bordo de sus Boeing 787 y 777, los aviones de fuselaje ancho que operan las rutas transatlánticas y transpacíficas. Cada avión tendrá hasta doce filas Relax Row instaladas, situadas entre la sección de clase económica estándar y la cabina United Premium Plus. Y para 2030, el sistema estará disponible en más de 200 aeronaves de la flota.

Todavía no se ha anunciado el precio, pero desde la compañía aseguran que será una alternativa más accesible que la cabina Polaris, la clase business de United, y que el modelo de comercialización se asemejará probablemente al de otros productos similares que ya existen en otras aerolíneas. 

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La pionera que lleva quince años haciéndolo

El concepto no es nuevo. Lo que es nuevo es que llegue a una de las grandes aerolíneas de América del Norte. Air New Zealand lleva desde 2011 ofreciendo su sistema Skycouch en determinados vuelos a bordo de sus Boeing 777-300ER y 787-9, y es el referente del sector en lo que a camas económicas se refiere.

El Skycouch funciona de forma similar: el apoyapiés de cada asiento puede elevarse individualmente hasta la mitad, para una posición de reclinación profunda, o hasta el final, para crear una superficie completamente plana. El billete incluye una funda para el asiento, ropa de cama adicional y un kit con cinturón de seguridad específico para la posición horizontal. A diferencia de otros sistemas similares, el Skycouch es apto para menores de edad, lo que lo convierte en una opción especialmente valorada por familias con niños pequeños.

Skynest de Air New Zealand

Las cápsulas de Air New Zealand

La misma aerolínea neozelandesa ha dado en 2026 un paso adicional con el lanzamiento de su Economy Skynest, un sistema de cápsulas individuales instaladas en la sección de clase económica del avión, similares a las literas de los trenes nocturnos europeos. La aerolínea ha instalado seis cápsulas en sus Boeing 787-9 destinados a rutas de ultra larga distancia, comenzando por el trayecto Auckland-Nueva York.

El sistema está disponible para pasajeros de clase económica y económica superior mayores de 15 años, en sesiones de cuatro horas por persona durante el vuelo, lo que permite a los viajeros rotar el uso de las cápsulas a lo largo de un trayecto nocturno.

Lufthansa y el Sleeper's Row

En Europa, el Grupo Lufthansa ofrece desde hace tiempo su modalidad denominada Sleeper's Row en vuelos de más de once horas, aunque con importantes limitaciones: está sujeta a disponibilidad en el momento del embarque y no puede reservarse con antelación. El coste oscila entre 209 y 299 dólares adicionales sobre el precio del billete de clase económica, una cantidad que muchos pasajeros consideran razonable para garantizarse la posibilidad de tumbarse durante un vuelo nocturno.

Lo que está ocurriendo en la industria aérea tiene una lógica económica clara: la brecha entre la clase económica estándar y la business ha crecido tanto en términos de precio que millones de pasajeros que no pueden permitirse la segunda se encuentran atrapados en la primera durante diez o doce horas sin poder dormir de forma digna. Los sistemas de fila-cama cubren ese espacio intermedio con una propuesta que es más cara que un billete económico convencional pero significativamente más barata que la business.

El Relax Row de United, el Skycouch de Air New Zealand y el Sleeper's Row de Lufthansa representan tres enfoques distintos al mismo problema. Lo que tienen en común es que todos permiten a un pasajero de clase económica llegar a destino habiendo dormido. Que eso siga siendo noticia en 2026 dice mucho sobre cuánto tiempo ha tardado la industria en tomárselo en serio.