82 días sin Santiago y seis semanas sin Ana: qué pasa con los dos españoles detenidos en Irán

Santiago Sánchez Cogedor el pasado 8 de septiembre en la ciudad de Erbil, en Irak.. Europa Press
  • Exteriores mantiene los contactos para la liberación de los dos españoles que permanecen en cárceles iraníes

  • Santiago Sánchez Cogedor fue detenido el pasado 2 de octubre, al intentar hacer una fotografía de la tumba de Masha Amini

  • Ana Baneira fue arrestada un mes más tarde, a principios de noviembre, en el marco de las protestas por la muerte de la joven iraní

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MadridDos meses y medio han pasado ya desde que Santiago Sánchez Cogedor fue detenido en Irán. Desde entonces, su madre, Celia, vive pendiente del teléfono, esperando la ansiada noticia de su liberación. Por ello, no tarda en coger la llamada de NIUS y explicar cómo está la situación. Su hijo, Santiago, es uno de los dos españoles detenidos en Irán a raíz de las protestas surgidas por todo el país tras la muerte de Masha Amini, la joven que falleció mientras estaba arrestada por la policía, por no llevar colocado el velo de forma correcta. La otra española encarcelada en el país persa es la gallega Ana Baneira. De la joven coruñesa no hay tanta información ya que la familia ha decidido apostar por la máxima discreción a la espera de que todo se resuelva por la vía diplomática, sin presión mediática.

Fuentes del Ministerio de Exteriores consultadas por NIUS aseguran que las conversaciones con las autoridades iraníes son constantes para lograr la liberación de ambos. Contactos que confirma también la madre de Santiago Sánchez Cogedor. La mujer, de 71 años, tenía la esperanza de que su vástago fuera liberado después del mundial de fútbol, pero la competición ya ha concluido y sigue sin haber visos de una pronta puesta en libertad. “Hay que tener en cuenta de que estamos hablando de Irán, un país que liberó a 700 presos porque su selección marcó dos goles en un mundial”, detalla.   

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En las declaraciones de Celia no hay muestra alguna de rabia o rencor. Todo lo contrario. La mujer asegura estar muy agradecida por la labor de los diplomáticos, incluso por el recibimiento y la charla de más de una hora con el embajador de Irán en España. “Me recibió a mí, que no soy nadie, nosotros somos gente humilde de Alcalá de Henares”. Celia expresó al representante iraní lo mismo que el domingo expuso en su manifiesto frente a la embajada. Una concentración silenciosa, para solicitar la liberación de Santiago y pedir disculpas por si su hijo “en algo les ha podido ofender”.

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Santiago Sánchez "no es un espía"

Entonces, al igual que ahora, la mujer logra contener la emoción ante los medios, aunque la profesión va por dentro. “No te puedes hacer una idea lo angustioso que es esto. Ante la prensa contengo las lágrimas, pero en casa es terrible, horroroso, no hay noche que no me despierte angustiada llamando a mi hijo, y eso que estoy medicada y me estoy tomando ansiolíticos”. A pesar de todo, Celia tiene la convicción de que su hijo se encuentra bien y que aprenderá de todo lo vivido. “Porque Santiago es así, siempre con una sonrisa, siempre positivo, es una persona con un aura especial; un hombre que tiene muy claro que la vida no es solo trabajo, que se debe vivir sin consumir tanto, siendo empático y que tiene muy claro que un mundo mejor es posible”. “Quien piense que Santiago puede atentar contra la seguridad del estado es porque no lo conoce, ¿cómo va a ser un espía?”, pregunta su madre.

El perfil de Instagram de este vecino de Alcalá de Henares corrobora estas afirmaciones, con numerosas entradas que testimonian sus viajes por medio mundo y su otra gran pasión: el Real Madrid. Hace dos años, en 2019, aprovechando una competición que el club madrileño jugó en Arabia Saudí Santiago visitó Irán, quedando prendado de “los paisajes, la cultura, la hospitalidad, generosidad y amabilidad” de su pueblo.

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Por eso, este año decidió repetir la aventura. Dejó su trabajo como carretillero en una empresa de logística de Guadalajara y, con los patrocinios y los apoyos de sus seguidores en redes (en Instagram tiene más de 50.000), decidió ir al mundial de Qatar desde la ciudad madrileña de Alcalá de Henares. Un recorrido que comenzó en enero. Su intención era andar 15 kilómetros al día y llegar en noviembre a su destino para poder animar a la selección española. No fue posible. Santiago Sánchez sabía dónde se metía cuando volvió a Irán, sabía que la situación era muy convulsa porque así se lo habían advertido su padre y sus amistades en redes sociales, reconoce su familia. Aún así, empujado por su carácter positivo y su “enorme corazón”, Santiago decidió seguir con el itinerario previsto.

Él es consciente de que cometió un error, cuenta su madre a NIUS. Así se lo reconoció el propio Santiago hace 20 días, cuando Celia consiguió hablar 10 minutos por teléfono gracias a que el embajador español en Irán, Ángel Losada, se trasladó a la cárcel del Kurdistán iraní donde se haya detenido, a casi 10 horas de viaje de Teherán. Ahora el objetivo es que las autoridades iraníes entiendan lo antes posible que los dos españoles detenidos no suponen ningún peligro para la seguridad del país. ¿Será antes de Navidad? “Ojalá”, responde Celia con la voz entrecortada, aunque “los tiempos en Irán no son los mismos que aquí”, constata.