Sofía, 5 años: su enfermedad es para siempre, pero su derecho a ayuda caduca y lleva 14 meses en lista de espera
En la Comunidad de Madrid hay en estos momentos casi 2.500 familias inscritas en la lista de espera de atención temprana
Sofía tiene cinco años, retraso madurativo y trastorno específico del lenguaje por una cromosomopatía y necesita atención temprana
"Mi hija lleva dos años con tratamiento privado, ahora puede acceder a uno público, pero solo un año, y pierdo la plaza en la privada", dice YolandaHay tanta espera que no hay plaza ni en lo privado,
MadridEn Sofía, todo es pequeño. Sus riñones, su útero, su peso, su estatura, su perímetro craneal… “Es armónica”, dijo la pediatra, refiriéndose a que todo en su cuerpo estaba acorde, cuando le diagnosticaron que tenía un cromosoma de más. Sofía tiene cinco años, retraso madurativo y trastorno específico del lenguaje por una cromosomopatía. Necesita atención temprana y lleva en lista de espera casi dos años. Considerando que la atención temprana la cubre la Sanidad Pública hasta los seis, “vamos un poco justos de tiempo”, dice Yolanda, su madre. “Nos queda un año”.
El caso de Sofía no es único. En la Comunidad de Madrid hay en estos momentos casi 2.500 familias inscritas en la lista de espera de atención temprana. La CAM ha optado por que una fundación privada sin ánimo de lucro se encargue de algunos de estos niños, 300 en concreto, de hasta seis años con trastornos en su desarrollo o riesgo de padecerlos. Se trata de la Fundación Nemesio Díez que asegura que las familias que participen en el programa recibirán financiación para la prestación de los tratamientos que el menor tenga recomendado en el dictamen de atención temprana, en las especialidades de psicoterapia, estimulación, psicomotricidad, fisioterapia, logopedia, así como en atención sociofamiliar.
Sofía es una de esas niñas. Ha recibido la carta de la Fundación para empezar con el tratamiento en un mes. Puede parecer que esta familia está contenta con haber recibido la carta en la que les dan 10 días de plazo para decidir si empieza a tratar a su hija en esta Fundación, después de dos años de espera. Pero no es así.
Dos años tratando a Sofía de forma privada
Hasta llegar al día de hoy las vueltas de esta familia no han sido nada sencillas. Sofía tenía dos años cuando empezó la pandemia. Su madre empezó a notar que algo no iba bien. A la vuelta al colegio se lo dijo a los profesores, y al principio todos le echaron la culpa al confinamiento. “Es muy pequeña, ha sido un parón muy grande, me decían. Pero Sofía no hablaba”. Finalmente en el colegio le hicieron un test donde detectaron que era necesario atención temprana.
A partir de ahí, empezó un ‘sin parar’ de citas y médicos. Yolanda pidió hora con pediatría, que la derivó a neurología y a nefrología y en abril de 2021 la diagnosticaron una discapacidad del 36 % y la derivaron a atención temprana. Hubo que esperar hasta diciembre de ese mismo año, es decir, ocho meses, para que pudieran hacerle el test genético que determinó que tenía un cromosoma de más. Los tiempos no han ayudado. En enero del 22 entraron en la lista de espera del Centro Regional de Coordinación y Valoración Infantil (Crecovi).
14 meses después, acaban de recibir una carta en la que se les dice que pueden acceder a la atención temprana por parte de la Fundación Nemesio Diez.
Yolanda no se quedó parada. En cuanto se detectó que Sofía tenía un problema de lenguaje y una discapacidad del 36%, su madre empezó con logopedas y fisioterapeutas privados. Llevan dos años tratando a Sofía por su cuenta. “Ya sabíamos que había que esperar, pero no pensamos que tanto. Conozco niños que cumplen los seis años y no les han dado plaza en ningún sitio”.
Dos años de terapias privadas es mucho dinero. Así que, por suerte, una amiga les dijo que conocía una asociación que atendía estos casos. Es la Asociación de Enfermedades Neurodegenerativas y Dependientes (Aendyd), donde Sofía lleva año y medio. Tiene su logopeda, su fisio y está segura. “Pagamos una cuota a la asociación y las sesiones nos salen más económicas que por libre. Estamos muy contestos ahora, porque vemos que Sofía avanza poco a poco”, cuenta su madre.