El intenso trabajo contra las llamas, tras tres días de lucha, ha permitido confinar el incendio en un perímetro de seguridad
Los últimos incendios en la provincia de Ávila presentan "claros indicios de intencionalidad"
El incendio declarado entre Cuevas del Valle y Mombeltrán, en la zona sur de Ávila, ha experimentado una ligera mejoría tras tres días de lucha incansable de bomberos, militares de la UME y otros efectivos. El intenso trabajo ha permitido confinarlo en un perímetro de seguridad, lo que significa que ya no hay llamas que avancen sin control en este punto, según ha afirmado la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio. Además, la propia localidad de Mombeltrán, así como la de El Arenal han sido desconfinadas. No obstante, "hay frente de llama activa en tres puntos", por lo que, dentro del "relativo optimismo", desde el operativo llaman a seguir en atentos a la evolución.
En estos momentos, los trabajos se centran en el enfriamiento del perímetro, en apagar algún punto aislado en que hay llama y en evitar que reproducciones puedan saltarse el confinamiento a fin de asegurar la estabilización del mismo.
Desconfinado Mombeltrán y El Arenal, se presta atención a Arenas de San Pedro
En el lugar trabajan 500 profesionales y hasta 24 medios aéreos de forma coordinada en el marco del Operativo INFOCAL.
Tras el desconfinamiento de Mombeltrán y el núcleo poblacional de El Arenal, que también había enfrentado medidas de confinamiento alertados por unas llamas que, desde que fuesen declaradas el lunes por la noche, avanzaron rápidamente elevando Índice de Gravedad Potencial al nivel 2 (IGP2), se presta especial atención a la situación del incendio en Arenas de San Pedro, donde se dirigían las llamas durante la noche. Frente a ello, no obstante, los bomberos aseguran que no corren ningún peligro y ahora los servicios de emergencias se muestran más optimistas.
Los medios aéreos están siendo claves por la zona en que se encuentran trabajando en las labores de extinción, con mucha pendiente y combustión por la densidad de vegetación. Por el momento, apuntan, a que no peligra la población y el objetivo prioritario es consolidar un amplio perímetro que en estos momentos supera los 20 kilómetros y que está muy fragmentado. Todo ello para asegurar que las llamas no salgan de él y puedan crear nuevos focos.

El viento, la orografía y las altas temperaturas, aliados del incendio en Ávila
Durante estos días, el trabajo ha sido sumamente duro ante una orografía compleja, con un relieve muy abrupto. Todo, además, en unas circunstancias en las que las rachas de viento han alimentado el fuego con “cambios de dirección constantes”, como señalaba el jefe de servicio de incendios de la Junta de Castilla y León, Ángel Sánchez.

