Crimen

Declara la familia del acusado por el crimen machista de Nohales, Cuenca: trataron de frenarle sin éxito

Audiencia provincial de Cuenca. E.P / Archivo
  • La familia del acusado relata lo ocurrido y lamenta no haber avisado a la víctima ante los hechos que presenciaron

  • La madre del acusado ha reconocido el cuchillo que fue utilizado para el crimen y que él había cogido de su casa

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La segunda jornada del juicio contra C.B. por el crimen machista de Nohales ha comenzado con la declaración de los familiares del acusado, que han relatado cómo trataron de frenarle, sin éxito, la noche del suceso.

Una de sus hermanas, S.B., ha comentado que la pareja comenzó a tener problemas unos dos años antes del incidente y ha indicado que la situación empeoró cuando se dictó la orden de alejamiento.

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Su familia intentó pararle

En concreto, ha relatado que le dejó muy afectado el día que pasó en el calabozo y que le dieran un papel, que no dejaba de mirar, "porque ponía que era un maltratador".

Su hermana ha asegurado que C.B. ingresó en Proyecto Hombre de forma voluntaria "porque quería volver a estar bien".

El día del crimen, durante un permiso, tuvieron una comida familiar y después él se fue supuestamente a su trabajo, en el que se dedicaba a limpiar marquesinas.

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La hermana del acusado ha relatado que “ya por la noche, estaba en la habitación y al oír la puerta salió y dijo muchas cosas que no entendíamos, solo que había visto a Cristina y estaba follando con otro".

Según las declaraciones, su familia intentó calmarlo, su madre trató de frenarlo y casi estuvo a punto de tirarla por las escaleras.

"Eso, en plenas facultades, no se lo hace a su madre", ha insistido la testigo. Cuando se marchó, llamó al 091 "para que trataran de evitar lo que mi hermano, a lo mejor, tenía pensado hacer".

La testigo: “Eran novios de toda la vida”

La testigo confiesa y lamenta "no haber tenido la lucidez” de haber avisado a su cuñada. Esta hermana ha asegurado que él tenía las llaves de la casa de Nohales y había ido muchas veces "porque iba a cuidar a un perro y a tareas de mantenimiento".

Respecto a la relación de ambos, ha dicho que eran novios "de toda la vida" y que su hermano "bebía los vientos por su mujer".

Además, esta ha asegurado que ella se llevaba bien con la víctima, "que era casi mi hermana", porque estaban siempre juntas, hasta que en un momento determinado "comencé a notarla distante, rara".

Finalmente, la hermana se ha quejado de las condiciones en las que tuvo que prestar declaración en la Comandancia de la Guardia Civil al día siguiente del suceso y de que no le informaron de que tenía el derecho a no declarar contra su hermano.

Todos sabían que algo iba a ocurrir

Su segunda hermana, S.B., ha declarado que la noche del suceso estaba en la cama cuando empezó a escuchar alboroto.

Cuando salió de la habitación vio a su madre en el suelo y ella le pidió "¡cógelo!", pero no pudo alcanzarlo.

Ante lo sucedido, la testigo cuenta cómo regresó a la casa para coger el coche y prepararse para salir detrás de él, porque "se mascaba en el ambiente" que algo malo iba a ocurrir.

"No llegué a tiempo, como ninguno de los que fuimos", ha lamentado amargamente.

Cuando llegó a Nohales le dijeron que había un hombre y una mujer en el interior y esperó allí hasta que su hermano fue detenido y los agentes le pidieron que se marchara a casa.

“Al llegar a la rotonda del Alcampo, me detuve y llamé a mi otro hermano, J.B. para que viniera a por mí, porque no era capaz de continuar la marcha", ha afirmado.

El acusado tenía una orden de alejamiento

En su declaración, S.B. ha comentado que había borrado el teléfono de la que fue su cuñada "porque no me gustaba ver las fotos que colgaba en sus estados de WhatsApp" y no pudo llamarla.

"Mi hermano tenía una orden de alejamiento y ella no nos dejaba hablar con los niños", ha lamentado S.B, que ha asegurado "que mi cuñada, en ningún momento, se sintió maltratada con su marido a su lado".

El tercero de los hermanos J.B., ha explicado que él fue avisado por teléfono de la situación en la que se encontraba el acusado y que llegó a coger el coche para ir a Nohales, pero no llegó porque de camino se cruzó con su hermana S.B, que regresaba de allí.

Aunque en su declaración ha manifestado no recordar varios detalles de la noche, sí que ha asegurado, a preguntas del abogado defensor, que su hermano nunca le trasladó su intención de hacer daño a su expareja ni de atentar contra su propia vida por esta ruptura.

Declaraciones de la madre del acusado

M.J.R., madre del acusado, ha recordado el tiempo en el que estuvo tratando de localizar a su hijo después de la comida familiar.

Cuando regresó a casa por la noche "lo vi como una persona ida, es como si estuviera poseído y, si dijo algo, yo no lo entendí o no lo oí".

Ella ha explicado que, a pesar de que no sabía lo que pasaba, intentó retener a su hijo que casi la tira por las escaleras, algo que no había ocurrido nunca, "porque mi hijo no es nada violento".

Además, esta ha asegurado que "me dio un ataque de nervios" y "pensó que iba a hacer algo malo", pero "no estaba para pensar" y no se le ocurrió llamar a C.B. a pesar de que tenía el teléfono.

En la sesión, ha reconocido el cuchillo que fue utilizado para el crimen y que C.B. había cogido de su casa.

Respecto a la relación previa de la pareja, entiende que "para una persona que quiere a una mujer y a sus hijos, no es fácil aceptar una ruptura" y ha confirmado un episodio en el que él rompió una mesa de cristal delante de uno de sus hijos.

En la primera parte de esta sesión matutina del juicio del crimen de Nohales, también ha declarado como testigo la persona que le daba trabajo en la limpieza de las marquesinas del Ayuntamiento.