El cocinero de la cárcel de Ana Julia Quezada pide el archivo del caso donde es acusado de tener sexo con la reclusa a cambio de favores
A.M.H. habría emitido un escrito al juez del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Ávila
La abogada de Patricia Ramíre presentará un recurso para oponerse a la petición del cocinero
El cocinero de la cárcel de Brieva, Ávila, donde cumple condena Ana Julia Quezada y que fue acusado junto con otro funcionario de la prisión por hacerle favores a la asesina del pequeño Gabriel a cambio de sexo, ha pedido el sobreseimiento de la causa contra él.
A.M.H. habría emitido un escrito al juez del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Ávila donde afirma que “no existen indicios incriminatorios” contra él, según recoge El Periódico.
La abogada de Patricia Ramírez, madre del ‘pescaito’ presentará un recurso para oponerse a la petición del cocinero.
Reclusa amenazó con "hundir" el centro con la difusión de vídeos sexuales
Todo se destapó cuando un educador del penal abulense donde cumple condena Ana Julia aseguró que la reclusa amenazó con "hundir" el centro con la difusión de vídeos sexuales de ella y varios funcionarios si no era trasladada a Barcelona.
El chantaje de Quezada, según el educador, tenía por objeto forzar el traslado a un centro penitenciario en Barcelona, donde reside su novia, que la reclusa ya había solicitado mediante la presentación de una instancia pero que pretendía lograr con la amenaza de destapar los vídeos sexuales en los que ella y varios funcionarios salían practicando sexo. La amenaza se la trasladó la presa durante una entrevista mantenida en julio de 2024.
Una de las personas que supuestamente habrían mantenido sexo con Quezada, el que fuera cocinero en el centro penitenciario abulense A.M.H, declaró en el caso como investigado, para declararse inocente y atribuir la implicación por parte de la reclusa al hecho de que no se plegara a sus insinuaciones. Y es que el investigado apunta que Ana Julia se presentó en ocasiones en la cocina de forma insinuante y le llegó a tocar el hombro, y pese a ello rechazó tener sexo con ella.
Sí precisó que en una ocasión la presa le pidió el favor de que se pusiera en contacto telefónico con su novia, M.A.R.Q, al objeto de que le llevara al centro ropa de abrigo, llamada que se habría producido a mediados de 2024, si bien la pareja de la reclusa aseguró que fue el cocinero quien facilitó el smartphone a su novia.
Otro de los funcionarios investigados, S.T, ya declaró en su día en sede judicial, tan solo a preguntas de su abogado, para negar ante el juez que investiga los hechos su implicación en ese supuesto trato de favor a cambio de relaciones sexuales con la reclusa.
El interrogatorio del funcionario se produjo en el marco de la investigación por un presunto delito de cohecho, del artículo 443.2 del Código Penal, que dirige el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Ávila contra varios funcionarios de la prisión--han dejado de prestar servicio en el penal a raíz de estos hechos al haber sido suspendidos de funciones--que habría favorecido a la reclusa la tenencia de un teléfono móvil a cambio de favores sexuales.