Agresiones

Un hombre acusa a dos policías de darle una paliza durante un arresto en Palma: "Detenedme, pero dejad de pegarme"

Los policías acusados y el tercer procesado en la Audiencia Provincial.. Europa Press
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Un hombre ha acusado este lunes a dos policías nacionales de propinarle una paliza cuando estaban deteniéndolo por un supuesto episodio de violencia machista y durante el cuál él también habría agredido a los funcionarios policiales. Los agentes procesados, por su parte, han asegurado que se empleó la fuerza mínima e indispensable y siempre con las defensas reglamentarias sobre las piernas ante una actitud "chulesca y prepotente".

La Sección Primera de la Audiencia Provincial ha juzgado este lunes a los dos policías y a la víctima, acusada también de agredir a los agentes durante un episodio que tuvo lugar el 14 de abril de 2021 en Palma.

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"Pensé que era una redada o que me iban a multar por no llevar mascarilla", recuerda

La vista ha comenzado con la declaración de la víctima de la supuesta paliza, denunciado también por lesiones y daños hacia los agentes. El hombre ha admitido que aquella noche había tenido una discusión con su pareja, aunque ha negado que la agrediera y la amenazara.

En aquel momento, cada uno se fue por su lado, aunque ella llamó al 112, extremo que el hombre no supo. Al poco, se encontró con un grupo de policías nacionales. "Pensé que era una redada o que me iban a multar por no llevar mascarilla, pero uno de ellos, muy alterado me dijo 'te voy a enseñar a respetar a las mujeres' y comenzó a agredirme con la porra", ha explicado.

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Según ha asegurado, sólo pudo cubrirse para protegerse de los porrazos. "No me explicaban nada. Les dije que me dejaba detener, pero que dejaran de pegarme", ha afirmado.

Los golpes le provocaron lesiones en la mandíbula

El procesado ha reconocido que se puso violento y que provocó daños en el vehículo policial porque pensaba que también iban a agredir a su familia, que había acudido al lugar. Ha negado, sin embargo, haber agredido a los agentes. "Lo último que se me ocurre es dar un manotazo a un agente", ha afirmado. Los golpes, ha indicado, le provocaron lesiones en la mandíbula que le impidieron comer con normalidad durante tres meses.

El primero de los agentes, por su parte, ha asegurado que en la detención se empleó la fuerza mínima e indispensable y siempre con las defensas reglamentarias ante una actitud "chulesca y prepotente".

Los golpes, ha explicado, siempre fueron dirigidos a las piernas para poder desequilibrarlo y arrestarlo. El agente ha asegurado que nunca golpeó al detenido en la cabeza "por la peligrosidad que supone" y que, como mucho, le golpeó en la parte baja de la espalda o la zona lumbar. "Nunca tuve intención de lesionar. En toda mi carrera he utilizado la defensa reglamentaria en contadas ocasiones. No es agradable pegar a nadie", ha concluido.

El agente vio acercarse al hombre "muy envalentonado"

El policía ha añadido que fue cuando estaba hablando con la mujer que había alertado del episodio de violencia machista cuando vio acercarse al hombre "muy envalentonado". "Le puse el brazo en el pecho y le pedí que guardara la distancia de seguridad, pero sin mediar palabra me golpeó en el brazo y de un golpe en la cara me arrancó las gafas", ha relatado.

El segundo agente, que estaba en prácticas en aquel momento, se ha pronunciado en términos parecidos a su compañero y ha recordado que sacaron las porras cuando el hombre agredió al primer agente. Igual que su compañero, ha defendido que ante la actitud del individuo le golpearon en las piernas y en los glúteos para poder reducirlo.

La Fiscalía solicita que sean condenados a penas de 11 meses de prisión

La Fiscalía solicita que los dos agentes sean condenados a penas de 11 meses de prisión como autores de un delito de lesiones y que al tercer procesado se le imponga una pena de tres años y dos meses por los delitos de lesiones, daños y atentado contra la autoridad.

Los hechos, según expone el fiscal en su escrito de acusación, ocurrieron la noche del 14 de marzo de 2021, cuando varias patrullas policial es se desplazaron hasta una calle de Palma alertados de un posible delito de violencia de género.

Cuando fueron a detener al sospechoso, este propinó un manotazo a unos de los policías y después, ya dentro del vehículo, golpeó la luna y la puerta trasera causando daños valorados en más de 200 euros.

Los dos policías procesados, con la intención de que parara y evitar que intentara huir, le golpearon con sus respectivas defensas reglamentarias en el tronco superior y en la cabeza. Para el representante del Ministerio Público, los golpes en la cabeza no eran estrictamente necesarios y le causaron diversos traumatismos al detenido.