Crimen

“Respuesta a un asesino”: la carta del padre de Sergio Salgado al autor de la muerte de su hijo tras un puñetazo en Burgos

El culpable de la muerte de Sergio Delgado, durante el juicio, junto a su abogado. Europa Press
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Dirigiéndose directamente al hombre que mató a su hijo, el padre de Sergio Salgado, el joven vallisoletano de 32 años al que arrebataron la vida tras un puñetazo en Burgos el 24 de febrero de 2024, ha expresado en una carta su dolor y su rechazo a la petición de perdón que ha hecho el culpable de su muerte. “Dices que lo sientes, pero durante el juicio tú y tus amigos habéis mentido”, denuncia en la misiva.

Publicada a través de las redes sociales y encabezada bajo el título “Respuesta a un asesino”, el padre de la víctima, Paco Delgado, describe el dolor “irreparable” de toda la familia y subraya que no podrán perdonar a quien le causó la muerte, un joven burgalés de entonces 23 años que ha sido puesto recientemente en libertad por el juez después de que el veredicto del jurado popular dictaminara lo ocurrido como un homicidio imprudente, al no haber apreciado en el culpable la intencionalidad de matar.

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La carta del padre de Sergio Salgado al culpable de su muerte

No hay palabras de perdón que puedan aliviar la muerte de mi hijo. Nada de lo que escribas puede devolverlo ni borrar lo que ocurrió. Un solo golpe acabó con su vida y con una parte irreparable de la nuestra”, comienza señalando en la misiva el padre de Sergio Delgado, quien a continuación carga contra la actitud del culpable de la muerte de su hijo también durante el juicio.

“Dices que lo sientes, pero durante el juicio tú y tus amigos habéis mentido. Habéis intentado ocultar la verdad, minimizar lo ocurrido y eludir vuestra responsabilidad. Por eso tus palabras hoy carecen por completo de credibilidad”, señala.

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“Te presentaste ante el tribunal escondido bajo una americana, una camisa blanca y un crucifijo colgado al pecho. Ese crucifijo no representó sinceridad ni arrepentimiento, porque la sinceridad exige verdad, y la verdad no la dijiste cuando más importaba. No se puede invocar a Dios mientras se miente sobre la muerte de mi hijo”, denuncia en la carta, donde subraya que el culpable del crimen no ha asumido la responsabilidad de los hechos.

“También lloraste en el juicio. Pero ese llanto fue falso y cobarde. Lloraste ante el tribunal, pero no fuiste capaz de decir la verdad cuando era tu obligación. Llorar sin asumir tu responsabilidad de los propios actos no es dolor, es una representación”, incide, antes de continuar: “El arrepentimiento no se demuestra con símbolos, lágrimas ni cartas, sino con hechos y con honestidad. Y eso no lo hubo”.

“Por todo ello, debes saber que nuestra familia no puede ni podrá perdonarte nunca. No hoy, no mañana, no con el paso del tiempo. No por falta de humanidad, sino porque el perdón no puede construirse sobre la mentira ni sobre humillación de una persona. El daño que causaste es irreversible y el dolor que cargamos nos acompañará el resto de nuestras vidas”, expresa, dirigiéndose directamente al asesino de su hijo.

Lo mínimo que le debías a nuestro hijo era respeto y verdad. No se lo diste”, recalca, antes de finalizar: “Que estás palabras sirvan únicamente para que sepas que tu petición de perdón no borra lo ocurrido ni repara el daño causado ni lo aceptamos”.