Un nieto de las víctimas de Adamuz, entre lágrimas al dedicar el salto del trono a su abuela fallecida: "Siempre vas a estar con nosotros"

El hijo de Fidel, un hombre que perdió a su madre en el accidente de Adamuz, dedica la llamada de una procesión de Huelva a su abuela
Fidel, hijo de una víctima del accidente de Adamuz: "Hay que decir más te quiero. La vida en cualquier momento se va"
El accidente de trenes de Adamuz paralizó la vida de muchas personas. Al menos 46 personas fallecieron en una tragedia de la que todavía algunos heridos se están recuperando, pero que muchos familiares siguen llorando la muerte de sus seres queridos.
Muchos de los fallecidos eran vecinos de Huelva, donde se ha vivido un emotivo momento durante el Domingo de Ramos, en la ‘levantá’ al Santísimo Cristo de la Preciosa Sangre. Fidel Sáenz perdió a su madre, una de las pasajeras que viajaba en uno de los trenes y que no consiguió sobrevivir. Su hijo, dedicó ese simbólico gesto a su hermana, que todavía sigue recuperándose y sobre todo a su abuela.
Con voz rota, pero firme y alta, quiso enviarle un bonito mensaje a su familia: “Esta levantá se la vamos a dedicar a mi hermana, para que el Cristo de la Preciosa Sangre le siga dando fuerzas y se recupere de su pie, porque nos habrán podido quitar a mi abuela físicamente, pero espiritualmente siempre va a estar con nosotros”, decía el pequeño. Un mensaje que ha causado la emoción y las lágrimas de muchos de los presentes al recordar lo que pasó aquel día en Adamuz.
"La voz de mi hijo, rota pero firme, nacida desde lo más profundo, dedicando ese cielo que rozaba la trabajadera a su hermandad herida, a los que sufren, y a quien ya nos cuida desde arriba… su abuela. Porque en ese mismo dolor compartido, también se encuentra el amor más puro", decía el usuario en el post del vídeo.
El accidente de Adamuz, 46 fallecidos y cientos de heridos
Este 18 de marzo se cumplían dos meses desde el trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, un suceso que marcó un antes y un después y que sigue muy presente en la memoria colectiva. Aquel siniestro, que implicó a dos convoyes y dejó un balance de 46 fallecidos, 29 heridos graves y 123 heridos leves.
La falta de respuestas claras ha incrementado la inquietud entre familiares y afectados, quienes reclaman mayor transparencia, celeridad en las pesquisas y la depuración de responsabilidades si se confirma algún tipo de negligencia. El impacto emocional sigue siendo especialmente duro para quienes perdieron a seres queridos o resultaron heridos. Muchas familias continúan inmersas en procesos de recuperación física y psicológica.
