Una funcionaria del ayuntamiento de Tui, Pontevedra, denuncia acoso laboral y sexual, y señala a su alcalde: "vaya escote"
La jueza de Tui que instruye una primera denuncia por acoso laboral ha abierto otra investigación por acoso sexual en la que aparecería el alcalde de Tui
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El Juzgado de Instrucción número 2 de Tui, Pontevedra, investiga por acoso laboral al concejal de Urbanismo, Miguel Méndez Moreira, tras la denuncia de una funcionaria por “hostigamiento, aislamiento y acoso psicológico” desde la llegada del actual gobierno local en 2023. La causa, inicialmente centrada en el ámbito laboral, ha dado un giro después de que la magistrada apreciara “posibles indicios de delito de acoso sexual”, lo que ha motivado la apertura de una línea de investigación separada. En esta ampliación, la trabajadora señala también al alcalde socialista, Enrique Cabaleiro González, al que atribuye comentarios de carácter sexual y comportamientos que considera intimidatorios.
La denunciante sostiene en una entrevista en el diario El Mundo, que el concejal de Urbanismo que es su superior directo, mantuvo durante dos años un trato deliberadamente distante y hostil. Afirma que evitaba dirigirse a ella en persona y que las órdenes se transmitían únicamente mediante providencias. La única ocasión en la que Méndez Moreira la llamó a su despacho, asegura, fue para gritarle.
Ampliación de las acusaciones al alcalde
Tras reincorporarse de una baja laboral, la situación empeoró al ecomendársele tareas ajenas a sus funciones. En este sentido, la denunciantes describe un trato desigual que ella vincula a ser “la única mujer” del equipo.
A ese trato se sumaría, según su relato, un control constante de su actividad: vigilancia desde el despacho del concejal, seguimiento de con quién tomaba café, llamadas reiteradas a su teléfono personal —que terminó bloqueando— y mensajes de WhatsApp con reproches que califica de “ridículos”.
La trabajadora asegura que trasladó la situación al alcalde sin que se adoptaran medidas. Según su testimonio, Cabaleiro le dijo que intentaría “limar asperezas”, pero poco después se produjo el episodio que precipitó la denuncia: una reunión de dos horas que describe como una “encerrona absoluta”, en la que estaban presentes el regidor, el concejal, el arquitecto, el aparejador y el secretario municipal.
Aunque el encuentro debía tratar cuestiones organizativas, la funcionaria afirma que se centró en reprocharle errores cometidos por otros técnicos y exigirle que los corrigiera. Asegura que la reunión derivó en un ataque coordinado contra ella, con alusiones personales y un tono intimidatorio. “La actitud del alcalde fue de ir en manada, todos a por mí”, sostiene.
En su denuncia, añade que el alcalde realizó comentarios de carácter sexual en otras ocasiones. Asegura conservar mensajes en los que Cabaleiro le decía “vaya escote” o “siendo tan guapa qué haces aquí”, expresiones que califica de “sexualización brutal”. Afirma que estos comentarios, sumados a las dinámicas laborales descritas, la llevaron a percibir un entorno hostil y machista en el que se sentía expuesta y desprotegida.
El ayuntamiento niega el acoso laboral y sexual
El Ayuntamiento de Tui emitió un comunicado el 8 de abril en el que afirma respetar el procedimiento judicial y la presunción de inocencia de los implicados. Defiende que dispone de mecanismos internos para abordar incidencias laborales y recuerda que está en fase final de tramitación un nuevo protocolo contra el acoso laboral y sexual, aún no aprobado cuando ocurrieron los hechos.
Mientras avanza la investigación, el juzgado ha citado al concejal y a varios testigos para el 5 de mayo. La apertura de una línea específica por acoso sexual sitúa ahora también al alcalde en el centro del caso, a la espera de que la instrucción determine si las conductas descritas tienen relevancia penal.