Aislamiento, ventilación y control de roedores: los pasos a seguir para desinfectar el barco con hantavirus

Puedes ver el programa de hoy en Mediaset Infinity
El proceso para completar el protocolo de desinfección en un barco varía de una a dos semanas, dependiendo de las dimensiones del navío
La desinfección en un crucero afectado por el brote de hantavirus requiere una intervención técnica compleja que combina aislamiento, control de plagas, limpieza profunda y análisis microbiológicos. Así lo ha explicado Juan Manuel Gil, responsable técnico de una empresa de desinfección, durante su intervención en el programa televisivo 'La Mirada Crítica', donde ha detallado cuáles son los pasos necesarios para garantizar la seguridad sanitaria en un buque como el Hondius.
Según Gil, el primer paso ante una situación de este tipo es “aislar el barco” y establecer “un sistema de desratización específico para identificar si hay roedores dentro del barco”. El experto ha destacado que la presencia de estos animales puede ser determinante en la propagación de determinados virus, especialmente cuando existen restos biológicos contaminantes.
“Una vez identificados, yo procedería a la identificación de la materia orgánica que es la causante del problema”, ha afirmado. Entre esas materias orgánicas ha mencionado “heces, fecales, saliva y demás”, elementos que “producen en estado de sequedad el virus en suspensión”.
El proceso para completar el protocolo de desinfección en un barco varía de una a dos semanas
El técnico señala que el proceso debe comenzar con “un sistema de limpieza específico para el barco”, priorizando las superficies y evaluando posteriormente la posible propagación a través de los sistemas internos de ventilación. “He estado viendo un poco que también podría distribuirse por los sistemas de ventilación del barco. Se puede proceder a la limpieza y después a la desinfección de esos sistemas de ventilación”, ha asegurado.
En cuanto a los productos empleados, Gil ha distinguido entre los productos de uso común y los utilizados por profesionales especializados. “De cara al usuario, se pueden utilizar desinfectantes sanitarios como son lejía, ácidos peracéticos y demás. Desde el punto de vista técnico, un TP2”, explica en referencia a biocidas de uso profesional destinados específicamente a la desinfección ambiental.
Tras completar la limpieza y desinfección, el proceso incluye pruebas para comprobar la eficacia de los tratamientos aplicados. “Se podrían tomar muestras de la superficie para ver si hay positivo o no en las superficies en las que se han tratado”, afirma el especialista.
En relación al tiempo necesario para completar una intervención de estas características en un crucero, Gil ha estimado que “teniendo en cuenta las dimensiones del barco”, el proceso podría prolongarse “de una semana a dos semanas”. El especialista ha matizado que la duración total depende también del protocolo previo y de la detección de posibles focos biológicos. “Habría que ver un poco el protocolo desde el inicio. Principalmente, lo de los roedores, ver si hay ejemplares de roedores, ver esas posibles materias orgánicas”, añadió.

