Fútbol

Leo, niño con piel de mariposa, recibe “el cariño de todo el sevillismo” en el último partido de la temporada del Sevilla en el Sánchez-Pizjuán

Leo, en el césped del Sánchez-Pizjuán en un nuevo homenaje del Sevilla FC en su partido de Liga ante el Real Madrid. 'X' Sevilla FC
Compartir

SevillaLeo, el niño con piel de mariposa que impresionó al Parlamento Europeo el pasado mes de marzo para revindicar el acceso en España al Vyjuvek, tratamiento que ya ha conseguido y que se trata de un fármaco pionero para tratar las heridas derivadas de la enfermedad, –la epidermólisis bullosa–, ha vuelto a recibir un emotivo homenaje por parte del Sevilla FC en el que ha sido su último partido de Liga en esta temporada en el Sánchez-Pizjuán.

‘SuperLeo’, como le apodó el propio club en su visita anterior, que se produjo coincidiendo con la victoria del conjunto andaluz sobre el Atlético de Madrid, volvió a pisar el estadio de su equipo en otra ocasión especial para el recuerdo. Esta vez, lo hacía nada más y nada menos que en el partido de cierre de la campaña en el Pizjuán ante el Real Madrid, en el que el Sevilla, pese a caer derrotado por 0-1 (y a falta de disputar un último partido fuera de casa ante el Celta), selló su permanencia en Primera División, que había estado en peligro tras una temporada muy difícil para los hispalenses.

PUEDE INTERESARTE

Leo y el cariño del Sevilla FC

“Qué momento tan especial. Leo recibió el cariño de todo el sevillismo en el último partido de la temporada en el Sánchez-Pizjuán”, escribía el club en un mensaje a través de sus redes sociales, donde además compartió el vídeo del momento en que Leo, ataviado con su camiseta del Sevilla y el dorsal 16 a la espalda, saltaba al campo entre los aplausos y los gritos de todos los aficionados.

Corriendo hacia el centro, el pequeño alzó sus brazos y giró sobre sí mismo disfrutando del momento sobre el césped, posando para las cámaras y saludando y lanzando besos justo antes de retirarse.

PUEDE INTERESARTE

Ya en la ocasión anterior, ‘SuperLeo’ tuvo la oportunidad de vivir un momento único y especial con los jugadores y todo el staff técnico del club, adentrándose en el vestuario para saludar a todos los jugadores y al entrenador, Luis García Plaza, quien ya entonces se deshizo en elogios, agradecido al pequeño: "Emocionantísimo. Creo que es un chico que ha trasmitido un espíritu de lucha, de sacrificio, de vencer dificultades, de positivismo… Cuando terminó hubo una frase que yo la veo al revés. Dijeron: ‘Para él es un tesoro pasar un rato con los jugadores del Sevilla’. Al revés, para nosotros fue un tesoro pasar un rato con él. Que una persona así te demuestre que todos los días se levanta a luchar una enfermedad, a luchar contra algo, a sobreponerse a algo que la vida le ha dado, que no lo eliges, que te toca y te toca… Para mí fue algo… Ya lo conocía, porque sé que habló en el Parlamento Europeo, si no recuerdo mal… Pero verlo ahí, la verdad que todavía me erizo, fue muy emocionante para mí, de verdad. Y muchas gracias. Darle desde aquí las gracias. El regalo fue nuestro, no para él. Para él estoy seguro de que le gustaría, pero el regalo nos lo hizo él a nosotros”, dijo el entrenador sevillista en una rueda de prensa cuando le preguntaron por aquel momento.

Leo ya recibe el tratamiento  con el fármaco Vyjuvek

Feliz por el momento vivido y por un nuevo homenaje, el pequeño, que pese a su juventud se ha convertido en ejemplo y clave para la visibilización de su enfermedad, conocida popularmente como ‘piel de mariposa’, ya está recibiendo el medicamento que reclamó en el Parlamento Europeo: el Vyjuvek; el primer medicamento de terapia génica y tratamiento tópico autorizado para la epidermólisis bullosa distrófica, el cual actúa ayudando a cicatrizar heridas crónicas y regenerar la piel de los pacientes.

Tras meses de espera, múltiples visitas médicas y una rutina marcada por los cuidados constantes diariamente, finalmente ha recibido el tratamiento en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.

“Estamos felices” declaraba su progenitora tras ese otro momento con el que esperan que pueda mejorar la calidad de vida del menor y reducir sus complicaciones al favorecer la cicatrización de las lesiones.

Si bien no es una cura definitiva, representa un avance importante, que junto a toda la fuerza que esta recibiendo, ayudan a Leo a seguir sonriendo.