Hasta 750€ por no recoger los excrementos del perro: ya se están aplicando las primeras sanciones
Aunque a muchos propietarios les cueste entenderlo, el dueño de una mascota es responsable subsidiario de los actos de sus animales.
Ley de Bienestar Animal: las normas que más polémica continúa generando
Tener mascotas conlleva una serie de obligaciones para cuidarlas como se merece y también para que las molestias que puedan ocasionar a terceros, como hacer sus necesidades en la vía pública, se compensen teniendo que limpiar su dueño lo que haya causado el animal. A pesa de ser algo de cajón, en pro de una mejor convivencia vecinal, tienen que ser las ordenanzas municipales quienes recuerden que existe una regulación al respecto e incumplir estas obligaciones conlleva una sanción económica por no recoger los excrementos de tu animal.
Comienza a ser habitual poner multas por este motivo
Aunque la aparición de las normativas municipales en las que figura el hecho de no recoger las heces de los perros como algo punible no es nada nuevo, parece que durante este 2026 ha habido un ‘boom’ y son más y más los ayuntamientos que han decidido endurecer los controles para detectar y castigar estos comportamientos, valiéndose incluso de patrullas camufladas de paisano o el uso de tecnología de vigilancia como drones.
Lo cierto es que, aunque es competencia municipal y cada ayuntamiento puede regularlo como considere oportuno, hay prácticamente unanimidad y este comportamiento aparece señalado en la mayoría de las ordenanzas municipales de limpieza y medio ambiente. Tomemos como ejemplo el del Ayuntamiento de Madrid, que deja claro y meridiano cómo debe comportarse el propietario de una mascota cuando va con ella en la vía pública.
El artículo 15 de la Ordenanza de Limpieza de los Espacios Públicos, Gestión de Residuos y Economía Circular dice en primer lugar algo que parece bastante obvio, pero que los incívicos que dejan las deposiciones de su mascota en la calle no parecen comprender del todo. “Las personas que lleven animales de cualquier especie serán responsables de cualquier acción de estos que ocasione suciedad en los espacios públicos, así como en los parques y demás zonas verdes. Será responsable subsidiario el propietario del animal”. Efectivamente, somos responsables de sus actos.
A continuación, señala los comportamientos específicos que tienen que ver con los excrementos de los animales. “Cuando las deyecciones de los perros u otros animales queden depositadas en el espacio público la persona que lleve el animal está obligada a proceder a su recogida y limpieza inmediata, así como a su depósito en los lugares destinados al efecto. Todo portador de un animal está obligado a llevar consigo y utilizar la correspondiente bolsa o dispositivo para la recogida de los excrementos. Las personas invidentes que sean titulares de perros guía se encuentran exentas del cumplimiento de estas obligaciones. Queda prohibido que los portadores permitan que los animales realicen sus micciones o deposiciones en las puertas de acceso a los edificios y locales y en el interior de las zonas infantiles o en los areneros que tienen como fin el juego de niños y niñas”.
Galapagar, Ribadeo y más ayuntamientos se ponen firmes
Lejos de ser como muchas infracciones (especialmente las recogidas en normativas municipales) que rara vez son sancionadas, parece que durante este año han comenzado a surgir más y más casos de consistorios que han decidido atacar especialmente a este comportamiento, buscando sanciones ejemplarizantes de hasta 750 euros.
Sonado fue el caso del Ayuntamiento de Galapagar (Comunidad de Madrid), que realizó una campaña informativa para dejar claro que no se trataba de bulos, que iba a ir con todo a perseguir a los dueños de los animales que dejan sus ‘regalitos’ en la vía pública. “No era un bulo y es real que ha decidido poner freno a las actitudes incívicas de algunos dueños de perros que no se preocupan de recoger las heces de sus mascotas y dejan las calles de Galapagar sucias y malolientes (…) Ya sea con sus agentes en sus patrullas de vigilancia a pie o con la ayuda de los drones, están logrando escarmentar de esta manera a los vecinos que no quieren contribuir y cumplir las normativas municipales (…) Todos queremos un pueblo limpio y cuidado y no es justo que, por la irresponsabilidad de unos pocos, el resto tengamos que ver nuestras calles en el estado que no queremos”.
En Galicia, en Ribadeo, provincia de Lugo, lleva en marcha desde el año pasado la campaña de concienciación ‘Comparte un Ribadeo limpio con tu mascota’. Tal y como bien resumió Daniel Vega, alcalde de dicho municipio, “hacemos un llamado a la responsabilidad para que todos los ciudadanos sean conscientes de que tener un municipio limpio no es algo individual, sino colectivo; no es asunto del Concello, ni de los trabajadores municipales, es asunto de todos. Vamos a ser muy claros: vamos a cumplir la ordenanza y quien no la cumpla debe saber que las multas oscilan entre 100 y 750 euros. Actualmente hay 25 sanciones en vigor. Esto significa que, a partir de ahora, se incrementará la presencia policial porque queremos que el Ribadeo del futuro, el Ribadeo del presente, esté limpio”.