Papa León XIV

El precio del viaje del Papa a España: quién lo paga y cuánto va a costarle a los españoles

El coste de la visita del Papa León XIV. Europa Press
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La pregunta lleva semanas circulando y la respuesta tiene una mayor complejidad de lo que la organización ha querido mostrar. La visita del papa León XIV a España del 6 al 12 de junio tiene un presupuesto organizativo de al menos 15 millones de euros según la Conferencia Episcopal Española. Pero hay una segunda cifra relacionada con este evento, ya que el Gobierno de España ha movilizado más de 80 millones de euros para garantizar la coordinación y la seguridad del evento. La factura total para el erario público es, por tanto, de un orden de magnitud muy diferente al que los organizadores comunicaron.

Los 15 millones que paga la Iglesia

Fernando Giménez Barriocanal, vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española y uno de los coordinadores del acontecimiento, explicó que el presupuesto organizativo es de "al menos 15 millones de euros", una estimación que matizó inmediatamente: "Mi sensación es que será más", añadió, reconociendo que el coste total no podría calcularse hasta que la agenda quedara completamente cerrada. A esa misma cifra el coordinador asoció la afirmación de que el 50% del presupuesto ya estaba cubierto gracias a aportaciones de benefactores privados, y que "no saldrá ningún euro de las arcas del Estado" para financiar los actos religiosos.

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El modelo de financiación diseñado por la CEE establece cinco niveles de aportación que arrancan en los 1.000 euros y escalan hasta el millón. Las aportaciones más elevadas han generado cierta controversia, ya que parece ser que quienes donaran entre 500.000 y un millón de euros podrían acceder a encuentros privados con el Pontífice, una fórmula que mezcla mecenazgo religioso y acceso privilegiado a un evento de naturaleza espiritual.

Lo que se paga con esos 15 millones no es precisamente baladí: más de 50 pantallas gigantes repartidas por toda España, decenas de kilómetros de vallas, más de 6.000 servicios portátiles, torretas de audio y sistemas de comunicación, y más de 8.000 copones para distribuir la comunión. También es cierto que las administraciones públicas han confirmado aportaciones directas.

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El dinero público que nadie incluye en el "coste de la visita"

La Conferencia Episcopal puede sostener con rigor que ningún euro público pagará la misa en el Santiago Bernabéu o el acto en la Sagrada Familia. Lo que no cabe discutir es que el Estado sí que contribuye al aparato que hace posible que esos actos se celebren con seguridad.

El Gobierno de España movilizó más de 80 millones de euros para garantizar la coordinación y la seguridad de la visita, según expuso la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros del 26 de mayo. Ese mismo día, el Gobierno aprobó un Real Decreto Ley que declara el viaje apostólico como evento de "excepcional interés público", lo que activa las deducciones fiscales previstas en la Ley de Mecenazgo y permite que las donaciones privadas reciban un tratamiento fiscal favorable.

El dispositivo policial es el componente que más engorda esa factura pública. El Ministerio del Interior desplegará 10.500 efectivos de Policía Nacional y 2.190 de Guardia Civil, además de los que pongan a disposición los Mossos d'Esquadra y las policías locales en un operativo que suma más de 13.000 agentes en total. Solo en Barcelona, Mossos d'Esquadra y Guàrdia Urbana desplegarán 6.100 agentes durante los días 9 y 10 de junio, con un operativo que incluye controles de acceso, restricciones de tráfico y refuerzo del transporte público en el entorno de la Sagrada Familia.

El balance y la paradoja

La suma resultante es clara: 15 millones en manos de la Iglesia para los actos religiosos, más de 80 millones del Estado para el operativo de seguridad y coordinación, y un impacto económico estimado por los organizadores en más de 100 millones de euros generados por el gasto de visitantes, turistas y peregrinos. 

La paradoja del debate sobre la financiación es que la cifra que los organizadores repiten es cierta, pero no es completa. España es un Estado aconfesional que tiene con la Iglesia Católica un régimen de cooperación reconocido en los Acuerdos con la Santa Sede de 1979. Lo que esos acuerdos no prevén, ni nadie discute abiertamente, es el coste de hacer posible que el Papa recorra cuatro ciudades españolas durante seis días con el nivel de seguridad que exige el protocolo de un jefe de Estado.