Los escoltas del Papa: así es el equipo de seguridad que acompaña a Leon XIV en España
A las fuerzas del orden del Vaticano se unen más de 13.000 agentes y fuerzas de seguridad de nuestro territorio
Así suena la canción oficial de la visita del Papa a España, un himno en el que participa Hakuna
Cuando León XIV aterrice en España el 6 de junio de 2026, no llegará solo. Le acompañará un engranaje de seguridad de varias capas: vaticana, española y autonómica, que lleva meses preparándose y que convierte cada uno de sus desplazamientos por Madrid, Barcelona, Gran Canaria y Tenerife en una operación logística sin precedentes para una visita papal en este país.
El dispositivo español
El Ministerio del Interior formalizó el plan mediante la Instrucción 2/2026 de la Secretaría de Estado de Seguridad, presentada el 4 de mayo ante todos los organismos implicados en una reunión presidida por el ministro Fernando Grande-Marlaska en el Centro Tecnológico de Seguridad de Madrid. Lo que el propio ministerio calificó como el dispositivo "más complejo organizado para una visita papal en España" no lo es tanto por el número de actos como por la novedad geográfica: cuatro provincias, dos de ellas insulares, repartidas en tres comunidades autónomas distintas.
A esa reunión de coordinación asistieron representantes de la Policía Nacional, la Guardia Civil, los Mossos d'Esquadra, tres gobiernos autonómicos, cuatro ayuntamientos, la Casa Real, la Conferencia Episcopal, Renfe, AENA y más de una docena de organismos adicionales. También estuvieron presentes el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado, el Centro Nacional de Protección de las Infraestructuras Críticas y la Oficina de Coordinación de Ciberseguridad, lo que revela que la amenaza que más preocupa a los planificadores no es solo física.
El operativo, que implica aproximadamente 13.000 agentes según fuentes policiales, se estructura en cuatro fases: conceptual, preventiva (cerrada el 31 de mayo), de alerta (del 1 al 5 de junio, asegurando zonas protegidas, rutas y alojamientos) y crítica, que opera de forma escalonada: en Madrid del 6 al 9 de junio, en Barcelona del 9 al 11 y en Canarias desde el 11 hasta que el avión papal abandone el espacio aéreo español el día 12.
El dispositivo incluye unidades antidisturbios, especialistas Tedax, guías caninos, escoltas, unidades de información y refuerzos de seguridad tecnológica. Las unidades de inteligencia y análisis antiterrorista refuerzan la monitorización de amenazas durante las semanas previas, en un trabajo que apenas aparece en los comunicados oficiales pero que los expertos en seguridad consideran tan decisivo como la presencia visible en la calle.
La capa vaticana
Sobre ese dispositivo nacional se superpone el anillo de seguridad que el propio Vaticano despliega en todos los viajes internacionales del Pontífice. Está formado por dos cuerpos con funciones distintas pero complementarias.
La Guardia Suiza Pontificia, fundada en 1506 por el papa Julio II, es el cuerpo militar responsable de la protección personal del Sumo Pontífice. Está compuesta por 135 soldados, todos ciudadanos suizos varones, cuya edad de ingreso debe situarse entre los 19 y los 30 años. Pese a su imagen ceremonial, con su característico uniforme de colores renacentistas, son militares entrenados en procedimientos modernos y en el manejo de armas como el fusil suizo SIG 550, el subfusil HK MP5 alemán y las pistolas SIG Sauer P220 y P226. Su tarea principal durante los viajes internacionales es el cordón inmediato alrededor del Papa en actos públicos, donde su posición es siempre visible y deliberadamente reconocible.
La función operativa en los desplazamientos fuera del Vaticano recae con mayor peso en el segundo cuerpo: la Gendarmería Vaticana, también llamada Cuerpo de Gendarmería del Estado de la Ciudad del Vaticano. Con 130 miembros y dependiente del Departamento de Servicios de Seguridad y Defensa Civil, es la policía del Estado Pontificio y, fuera del Vaticano, el auténtico cuerpo de protección personal del Papa. Son los llamados "hombres de negro" que acompañan al Pontífice en sus desplazamientos y apariciones públicas, trabajando en coordinación estrecha con las fuerzas de seguridad del país anfitrión. A diferencia de la Guardia Suiza, cuya presencia es parte del protocolo y del simbolismo, la Gendarmería opera con perfil bajo y criterios de seguridad operativa modernos.
El papamóvil
El vehículo papal es su pieza más visible y, en términos de ingeniería de seguridad, una de las más sofisticadas. El papamóvil utilizado en visitas de este tipo pesa cerca de 4.500 kilos gracias al blindaje y a la cabina de cristal blindado que lo caracteriza, aunque puede que aparezca sin esta.
El vehículo debe ser trasladado desde Roma en avión antes de cada visita y su conductor es designado entre los profesionales del Parque Móvil del Estado, el organismo dependiente del Ministerio de Hacienda que gestiona la flota de vehículos oficiales del Gobierno de España. León XIV ha optado como vehículo papal habitual por una Volkswagen Multivan eléctrica de color azul oscuro, adaptada para el uso pontificio, que incorpora blindaje, cámaras perimetrales y sensores de seguridad avanzados.